Xstrata deberá crecer por su cuenta, fallaría oferta de Glencore

jueves 6 de septiembre de 2012 15:35 GYT
 

Por Clara Ferreira-Marques

LONDRES (Reuters) - Con la aparentemente fallida oferta de compra de Xstrata por parte de Glencore por 34.000 millones de dólares, el ejecutivo Mick Davis tendrá que atraer a los accionistas descontentos de la minera y continuar solo con ambiciosos proyectos de crecimiento.

Davis, presidente ejecutivo de Xstrata, apunta a dirigir a la cuarta mayor minera diversificada del mundo desde su primera década alimentada por adquisiciones hacia una fase de crecimiento orgánico, o autogenerado, que espera que le ayude a elevar volúmenes en un 50 por ciento a fines del 2014 y que recorte los costos operacionales promedio en un quinto.

Sin embargo, tiene importantes obstáculos por delante, como accionistas minoritarios descontentos que exigen cambios en las altas esferas de la compañía y una situación aún peor en la inversión de platino Lonmin de Xstrata, la minera sudafricana golpeada por una huelga y crecientes costos.

Davis también tendrá que encontrar una nueva relación de trabajo con Glencore, dueña de un 34 por ciento de Xstrata y un creciente competidor en la medida en que crece la presencia del operador de materias primas en la minería, y con Qatar.

Qatar, usualmente un inversor discreto, rompió con su reputación de "dinero tonto" al amenazar con hundir el más reciente esfuerzo por fusionar a Xstrata con su principal accionista con una decisión para votar contra la oferta en una reunión el viernes. Cuenta con una participación del 12 por ciento de Xstrata y se prevé que aumente con el tiempo.

Ciertamente, la posición de Xstrata tiene sus ventajas.

Es la única de cinco grandes compañías mineras diversificadas sin exposición al mineral de hierro, cuyos precios han caído. También tiene la mayor exposición proporcional al cobre, metal que se espera que se beneficie por su escaso suministro y en el que el valor de recursos no desarrollados está en aumento.

Xstrata, que comenzó su encarnación actual en un sótano de JP Morgan con la adquisición de activos de carbón de Glencore por 2.500 millones de dólares, fue pensada como una minera ágil, con un nuevo estilo, que pudiera adquirir depósitos no deseados de grandes mineras y convertirlas en empresas eficientes y rentables.   Continuación...