Chicas, armas y yoga: la extraña vida del fundador de McAfee en su "refugio pirata"

viernes 16 de noviembre de 2012 11:02 GYT
 

Por Dudley Althaus

SAN PEDRO, Belice (Reuters) - Para las muchas personas que se cruzaron en su camino en una isla tropical de Belice, era obvio que la vida de John McAfee había adoptado un giro extraño en los últimos años.

El gurú del software antivirus, que creó McAfee Associates en 1989, ha permanecido escondido desde que la policía comenzó a buscarlo para interrogarlo por el asesinato de su vecino, el estadounidense Gregory Faull, el pasado fin de semana.

El pionero de la industria de la seguridad informática, de 67 años, había peleado con Faull previamente y desde que se ocultó ha mantenido algunos contactos con medios de comunicación a los que dijo que las autoridades de Belice quieren matarlo.

Residentes de la isla caribeña de Ambergris Caye lo describen como un hombre excéntrico e impulsivo, que abandonó su carrera de empresario exitoso en Estados Unidos por una vida de semiaislamiento en el ex refugio pirata de Belice, rodeado de guardaespaldas y mujeres jóvenes.

Aficionado al yoga, McAfee que ha vivido en la isla por unos cuatro años, a menudo se desplaza con sus guardaespaldas y lleva pistolas en su cinturón.

"No se preocupen por el perro, tengan cuidado con el propietario" dice un pequeño cartel con un dibujo de una mano empuñando una pistola de gran calibre que está sobre la valla que separa al muelle de la piscina que tiene McAfee frente al mar.

Las autoridades creen que consumía drogas de diseño y sus vecinos dicen que trató de expulsarlos de la playa pública. En el interior de la vivienda, guardaba un pequeño arsenal de armas que incluía rifles con mira telescópica.

También hubo quejas sobre los muchos y ruidosos perros que tenía el millonario.   Continuación...

 
<p>Un perro sentado a las afueras del hogar del pionero en programas inform&aacute;ticos para el combate de virus John McAfee en San Pedro, Belice, nov 14 2012. Para las muchas personas que se cruzaron en su camino en una isla tropical de Belice, era obvio que la vida de John McAfee hab&iacute;a adoptado un giro extra&ntilde;o en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. REUTERS/Henry Romero</p>