ENFOQUE-Apple y Samsung, amigos y enemigos del alma

lunes 11 de febrero de 2013 09:04 GYT
 

Por Poornima Gupta y Miyoung Kim y Dan Levine

SAN FRANCISCO/SEUL (Reuters) - Fue la última pesadilla de Steve Jobs.

Un poderoso fabricante asiático, Samsung Electronics, emplea el sistema operativo Android de Google para crear teléfonos avanzados y tabletas con un gran parecido con el iPhone y el iPad. Samsung empieza a ganar cuota de mercado, dañando los márgenes de Apple y el valor de su acción y poniendo en peligro su reinado en el mundo de la electrónica de consumo.

Jobs, por supuesto, tenía una respuesta para esto: una guerra "termo-nuclear" legal que habría excluido a los clones del mercado. Cerca de dos años después de que Apple presentara por primera vez una demanda por infracción de patentes contra Samsung, y seis meses después de que obtuviera una enorme victoria legal sobre su rival surcoreano, las opciones de Apple de bloquear las ventas de productos Samsung se debilitan cada día.

Una serie de recientes sentencias judiciales hacen pensar que las guerras de patentes de los 'smartphone' están llegando a un punto muerto en el que Apple es incapaz de mostrar que sus ventas se hayan visto dañadas seriamente cuando sus rivales, especialmente Samsung, han imitado sus productos.

Esto puede hacer entrar en una nueva fase a la compleja relación entre las dos empresas dominantes en el creciente mercado de la informática móvil.

Tim Cook, el sucesor de Jobs como presidente ejecutivo de Apple, era contrario a demandar a Samsung en un primer momento, según personas con conocimiento en la materia, sobre todo debido al papel esencial de la empresa como suministradora de componentes para el iPhone y el iPad.

Apple compró piezas por valor de 8.000 millones de dólares a Samsung el año pasado, según estiman analistas.

Samsung, mientras, se ha visto inmensamente beneficiado por el conocimiento del mercado que ha logrado en su relación con Apple, y de producir 'smartphone' y tabletas que son muy parecidas a las de Apple.   Continuación...