OTAN acuerda reforzar ciberseguridad, pero surgen discrepancias

martes 4 de junio de 2013 18:25 GYT
 

Por Adrian Croft

BRUSELAS (Reuters) - Ministros de la OTAN acordaron el martes reforzar las defensas cibernéticas de la entidad; pero difirieron en torno a cuánto debería hacer la alianza para proteger a aliados más pequeños de ataques de piratería informática potencialmente devastadores.

El año pasado, la OTAN afrontó más de 2.500 "casos significativos" de ataques cibernéticos en sus sistemas, dijo el presidente de alianza, Anders Fogh Rasmussen, en una reunión que mostró cuánto ha crecido el tema en la agenda de seguridad.

"Estamos todos conectados, así que un ataque a un aliado, si no se trata con rapidez y efectividad, puede afectarnos a todos. La ciberdefensa es efectiva solamente como el eslabón más débil en la cadena. Trabajando juntos, podemos fortalecer la cadena", declaró Rasmussen en conferencia de prensa.

Los ministros de Defensa de 28 aliados acordaron que la capacidad de la defensa cibernética de la OTAN debería estar completamente operativa para octubre, extendiendo la protección de la organización a todas las redes informáticas en posesión y uso de la alianza, dijo Rasmussen.

También acordaron establecer equipos de reacción rápida para ayudar a proteger los propios sistemas de la OTAN.

Miembros de la OTAN están de acuerdo en que la prioridad de la organización debe ser defender las propias redes informáticas de la entidad, ya que esos son los sistemas utilizados para coordinar operaciones militares entre los aliados.

Sin embargo, existen desacuerdos sobre cómo la alianza debería responder a los pedidos de ayuda de miembros que sufren ciberataques.

Países pequeños con recursos limitados pretenden sacar ventaja de las capacidades de ciberdefensa de la OTAN y Rasmussen cree que el organismo tiene la capacidad de ayudar.

Pero miembros más grandes como Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y Alemania se muestran en desacuerdo. Como invierten grandes sumas de dinero en defensa cibernética en sus propias fronteras, esos países son reacios a desviar dinero hacia actividades de la OTAN que beneficiarían a otros.

(Reporte de Adrian Croft. Traducido al español por Damián Pérez. Editado por Marion Giraldo)