Google devela los planes para su nueva sede en Londres

viernes 28 de junio de 2013 14:04 GYT
 

Por Tom Bill

LONDRES (Reuters) - Google anunció que su nueva sede en Reino Unido tendrá una longitud mayor que la altura de uno de los nuevos rascacielos que marcan el perfil de Londres, el Shard.

El llamado "rascasuelos", situado en la zona de King's Cross Central, es el último acuerdo inmobiliario de una empresa extranjera y permitirá al gigante de internet tener todo su personal londinense en un solo edificio cuando esté terminado en 2016.

Google develó el viernes el diseño de su sede de baja altura, después de anunciar el traslado a King's Cross en enero. Con 330 metros de largo, supera los 310 metros de altura del Shard, el rascacielos más alto de Europa occidental, inaugurado el año pasado.

Google ha invertido unos 650 millones de libras (unos 764 millones de euros) para comprar y transformar un emplazamiento de cuatro kilómetros cuadrados, y el complejo final - donde trabajarán varios miles de personas - tendrá un valor final de 1.000 millones de libras, dijeron fuentes a Reuters.

La construcción comenzará a principios del año que viene, si recibe la aprobación regulatoria, y será una de las sedes más grandes del gigante de Internet fuera de la llamada Googleplex en Mountain View, California.

Se espera que su presencia haga de imán para muchas otras empresas de tecnología, sobre todo pequeñas 'start-up'.

Usualmente, Google alquila sus oficinas en el exterior pero en los últimos dos años compró propiedades en París, Dublín y ahora Londres.

Al 31 de diciembre de 2011, Google tenía 44.600 millones de dólares en efectivo, de los que 21.200 millones estaban en el exterior, según su informe anual de cuentas de ese año. Si esos fondos fueran repatriados, tendrían que pagar impuestos estadounidenses, dijo Google.

La empresa no quiso hacer declaraciones sobre la cuestión fiscal en relación con su nueva sede londinense, pero defendió que una inversión tan grande ayudará a impulsar la alicaída economía británica.

(Traducido por Teresa Larraz en la Redacción de Madrid)