Medidas anti espionaje de Brasil podrían ser un tiro por la culata, dicen empresas de Internet

miércoles 2 de octubre de 2013 19:39 GYT
 

Por Esteban Israel y Alonso Soto

SAO PAULO/BRASILIA (Reuters) - Para la compañías de tecnología, la idea de Brasil de imponerles nuevas reglas en respuesta al espionaje de Estados Unidos es tan mala como enviar un correo electrónico cuando se está enojado en medio de una pelea.

Los planes de la presidenta Dilma Rousseff de obligar a las firmas de Internet a alojar los datos de los usuarios en Brasil no sólo no solucionará los temores de seguridad del país, sino que disparará los costos y podría dañar futuras inversiones en un mercado emergente crucial para empresas como Google, Facebook y Twitter, dijeron ejecutivos de la industria y analistas.

"Puede terminar teniendo el efecto opuesto a lo buscado y ahuyentar a las compañías que quieren hacer negocios en Brasil", dijo Ronaldo Lemos, un profesor de la Universidad Estatal de Río de Janeiro que ayudó a redactar un marco regulatorio de Internet que está siendo discutido en el Congreso brasileño.

Rousseff está furiosa después de que documentos filtrados por el ex contratista de inteligencia estadounidense Edward Snowden mostraron que la Agencia de Seguridad Nacional espió a brasileños comunes y corrientes, a la mayor compañía del país Petrobras e incluso a sus propias comunicaciones.

En respuesta, la presidenta izquierdista ayudó a preparar una legislación que exigiría a las empresas de Internet alojar los datos reunidos en el país en servidores dentro de Brasil.

De lo contrario, podrían no ser autorizadas a hacer más negocios en uno de los mercados de tecnología y redes sociales de mayor crecimiento en el planeta.

El proyecto de ley aún no fue divulgado y el número de empresas en la mira del Gobierno no está claro.

Sin embargo, Alessandro Molon, un legislador del Partido de los Trabajadores de Rousseff que encabeza los esfuerzos para la aprobación del marco regulatorio de la Internet en la Cámara de Diputados, dijo recientemente que la cantidad de empresas puede ser "contada con dos manos".   Continuación...

 
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, en una reunión de negocios en el palacio Planalto de Brasilia, oct 1 2013. Para la compañías de tecnología, la idea de Brasil de imponerles nuevas reglas en respuesta al espionaje de Estados Unidos es tan mala como enviar un correo electrónico cuando se está enojado en medio de una pelea. REUTERS / Ueslei Marcelino