4 de octubre de 2013 / 0:37 / hace 4 años

Medidas anti espionaje de Brasil podrían ser un tiro por la culata, dicen empresas de Internet

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, en una reunión de negocios en el palacio Planalto de Brasilia, oct 1 2013. Para la compañías de tecnología, la idea de Brasil de imponerles nuevas reglas en respuesta al espionaje de Estados Unidos es tan mala como enviar un correo electrónico cuando se está enojado en medio de una pelea. REUTERS / Ueslei Marcelino

Por Esteban Israel y Alonso Soto

SAO PAULO/BRASILIA (Reuters) - Para la compañías de tecnología, la idea de Brasil de imponerles nuevas reglas en respuesta al espionaje de Estados Unidos es tan mala como enviar un correo electrónico cuando se está enojado en medio de una pelea.

Los planes de la presidenta Dilma Rousseff de obligar a las firmas de Internet a alojar los datos de los usuarios en Brasil no sólo no solucionará los temores de seguridad del país, sino que disparará los costos y podría dañar futuras inversiones en un mercado emergente crucial para empresas como Google, Facebook y Twitter, dijeron ejecutivos de la industria y analistas.

"Puede terminar teniendo el efecto opuesto a lo buscado y ahuyentar a las compañías que quieren hacer negocios en Brasil", dijo Ronaldo Lemos, un profesor de la Universidad Estatal de Río de Janeiro que ayudó a redactar un marco regulatorio de Internet que está siendo discutido en el Congreso brasileño.

Rousseff está furiosa después de que documentos filtrados por el ex contratista de inteligencia estadounidense Edward Snowden mostraron que la Agencia de Seguridad Nacional espió a brasileños comunes y corrientes, a la mayor compañía del país Petrobras e incluso a sus propias comunicaciones.

En respuesta, la presidenta izquierdista ayudó a preparar una legislación que exigiría a las empresas de Internet alojar los datos reunidos en el país en servidores dentro de Brasil.

De lo contrario, podrían no ser autorizadas a hacer más negocios en uno de los mercados de tecnología y redes sociales de mayor crecimiento en el planeta.

El proyecto de ley aún no fue divulgado y el número de empresas en la mira del Gobierno no está claro.

Sin embargo, Alessandro Molon, un legislador del Partido de los Trabajadores de Rousseff que encabeza los esfuerzos para la aprobación del marco regulatorio de la Internet en la Cámara de Diputados, dijo recientemente que la cantidad de empresas puede ser "contada con dos manos".

En lo que fue interpretado por la industria como otra señal de hostilidad, el ministro de Comunicaciones, Paulo Bernardo, sugirió recientemente que las compañías de Internet no estaban pagando suficientes impuestos.

Una fuente de la industria, que habló a condición de no ser identificada debido a la sensibilidad del tema, dijo que muchas compañías están aguardando ver la letra chica de la ley y cómo será implementada antes de decidir avanzar con planes de inversión en Brasil y que algunas podrían incluso desistir de hacer negocios en el país.

"Es una idea terrible", dijo la fuente. "Y aunque el Gobierno lo sabe, siente que tienen que ir adelante y enviar una fuerte señal política".

Aunque los datos sean alojados en centros de datos en Brasil estarán igual replicados en servidores en el extranjero, dijeron expertos. Además, tener bases de datos localizadas en un único país aumenta la vulnerabilidad a ataques cibernéticos.

EL TAMAÑO DEL MERCADO IMPORTA

El Gobierno no parece dispuesto a dar marcha atrás y apuesta a que Brasil es un mercado demasiado grande para ser ignorado por las empresas de Internet.

"No creo que estas compañías vayan a detener sus redituables actividades en Brasil", dijo el legislador Molon. En su opinión, construir centros de datos locales tendría un "pequeño costo" para esas grandes empresas.

Virgilio Almeida, secretario de políticas informáticas del Ministerio de Ciencia y Tecnología, que también está involucrado en la decisión, citó a Facebook como una de las empresas que debería tener una mayor presencia física en Brasil.

"Brasil es el segundo mayor mercado (de Facebook) en términos de usuarios y aún así la compañía tiene cero infraestructura en el país. Sería natural, incluso desde un punto de vista de negocios, tener parte de ella aquí", dijo.

Un reciente estudio encargado por el grupo de la industria de telecomunicaciones Brasscom reveló que los costos operativos de un centro de datos en Brasil pueden ser un 100 por ciento más altos que en Estados Unidos. Eso debido principalmente al alto costo de la electricidad y a los elevados impuestos sobre la tecnología importada.

Almeida dijo que el Ministerio de Tecnología analiza ofrecer incentivos fiscales a firmas que fabriquen servidores en Brasil. Subsidios a la electricidad, añadió, podrían ser eventualmente discutidos con el Ministerio de Hacienda.

La idea de exigir el alojamiento de datos en servidores locales cobró fuerza luego de que el ministro de Justicia, Eduardo Cardozo, intentó persuadir a las autoridades de Estados Unidos de tramitar futuras solicitudes de vigilancia a través de los tribunales brasileños.

Según dijo, su propuesta fue rechazada.

Almeida sugirió que las consecuencias podrían no ser tan serias como algunas empresas piensan.

"Es una visión todavía en construcción", dijo. "Creo que la industria está tomándose este debate sobre los centros de datos de una forma muy extrema".

FORTALEZA-VLADIVOSTOK

El escándalo del espionaje estadounidense podría también impulsar otras iniciativas gubernamentales sobre Internet.

Uno de los proyectos propone, por ejemplo, conectar Brasil y otras potencias emergentes del grupo BRICS mediante un cable de fibra óptica de 34.000 kilómetros que evitaría pasar por Estados Unidos.

El cable partiría de Fortaleza en el nordeste de Brasil y llegaría a Vladivostok en Rusia, conectando también Sudáfrica, India y China.

La Internet está fuertemente centralizada en Estados Unidos, lo que implica, por ejemplo, que un correo enviado por Rousseff a su colega ruso Vladimir Putin pasará probablemente por un servidor en Miami.

"Esta es una buena oportunidad de explorar mejores opciones de conectividad", dijo Leslie Daigle, jefa de tecnología de Internet del Internet Society, un grupo que defiende una red abierta y transparente. "El asunto es hasta qué punto las cosas están siendo decididas por reacción".

Expertos dicen que una actitud responsable es más crucial que enormes cables de fibra óptica o tecnología local de emails o encriptación en un país donde los funcionarios a cargo de las políticas de Internet a veces conocen poco sobre el tema e intercambian información confidencial a través de gmail o whatsapp.

"Al introducir más tecnología estás en verdad introduciendo más problemas en lugar de solucionar el asunto", sostuvo William Beer, un analista de ciberseguridad con la empresa de servicios profesionales Alvarez & Marsal en Sao Paulo.

Rousseff convirtió el nuevo marco regulatorio de Internet en una prioridad, lo que significa que la Cámara de Diputados puede votarlo incluso antes de fin de octubre.

Y sobre el requisito de la localización de datos, el legislador Molon suena decidido.

"Las cosas no pueden quedar como estaban", dijo. "Necesitamos una respuesta política a un acto que violó nuestra soberanía".

Reporte de Esteban Israel y Alonso Soto; Editado por Silene Ramírez

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