En la salida del plasma de Panasonic, los fabricantes de TV de Japón admiten la derrota

jueves 10 de octubre de 2013 14:43 GYT
 

Por Reiji Murai y Sophie Knight

TOKIO (Reuters) - La decisión de Panasonic Corp de cerrar su fábrica de televisores con pantalla plasma marca un hito importante en la lenta muerte de esa industria en Japón, un sector que fue el orgullo del ascenso del país en la posguerra.

En la era dorada que comenzó en la década de 1970, los fabricantes de televisores del país llevaron tecnología de avanzada asequible y marcas como Sony, Trinitron y Panasonic a los hogares de todo Occidente, a expensas de rivales estadounidenses y europeos.

Pero después de dominar el negocio durante mucho tiempo, compañías como Sony Corp, Sharp Corp y Panasonic han tardado menos de une década en caer en pérdidas profundas, pasando a una segunda categoría frente a una nueva raza de rivales ágiles como Samsung Electronics.

Panasonic con sede en Osaka se retirará del negocio de televisores plasma hacia fines del año financiero en marzo del 2014, dijeron el miércoles a Reuters fuentes familiarizadas con la situación.

Las noticias fueron reportadas por primera vez por el periódico de negocios Nikkei.

El fin ha llegado mucho antes de lo esperado, subrayando la determinación del presidente de la compañía Kazuhiro Tsuga de erradicar las operaciones débiles mientras se centra en productos de mayor margen para poner fin a años de pérdidas en el conglomerado de electrónica para el consumidor.

Todo lo que quedará de la manufactura de televisores de Japón son tres plantas de avanzada de pantallas de cristal líquido (LCD), con Sharp siendo parcialmente propiedad de operadores extranjeros, y unas pocas plantas de montaje.

Las reconocidas marcas japonesas como Toshiba Corp y Hitachi Ltd están tercerizando la mayor parte de sus equipos a otros fabricantes.   Continuación...

 
El logo de Panasonic en sus oficinas de Tokio, dic 10 2008. La decisión de Panasonic Corp de cerrar su fábrica de televisores con pantalla plasma marca un hito importante en la lenta muerte de esa industria en Japón, un sector que fue el orgullo del ascenso del país en la posguerra. REUTERS/Stringer