Fukushima: ahora viene la parte difícil

miércoles 13 de noviembre de 2013 18:14 GYT
 

Por Aaron Sheldrick

TOKIO (Reuters) - La operadora de la accidentada planta nuclear japonesa de Fukushima empezaría a retirar esta semana 400 toneladas de combustible gastado altamente radiactivo, en una operación sin precedentes y cargada de riesgos.

Retirar cuidadosamente más de 1.500 frágiles embalajes de combustible potencialmente dañados del inestable reactor número 4 de la planta podría tardar un año.

La operación pondrá a prueba la capacidad de Tokyo Electric Power de seguir adelante con el total desmantelamiento de la instalación, una tarea que probablemente demore décadas y cueste decenas de miles de millones de dólares.

Si las varillas de combustible nuclear entran en contacto con el aire o se rompen, podrían liberar enormes cantidades de gases radiactivos en la atmósfera. Cada embalaje contiene de 50 a 70 varillas, pesa unos 300 kilos y mide 4,5 metros.

La complicada operación fue comparada por Arnie Gundersen, un veterano ingeniero nuclear estadounidense y director de Fairewinds Energy Education, con intentar sacar cigarrillos de un paquete aplastado.

Cuando llegue el momento, extraer el combustible de los otros reactores de la central, donde los niveles de radiación son todavía mucho mayores por la fundición del núcleo, será incluso más complicado.

Los reactores 1 y 3 sufrieron más daños que el 4 como resultado del terremoto y el tsunami de marzo de 2011, que interrumpieron el suministro de electricidad y el sistema enfriamiento en la estación de Fukushima, provocando tres fusiones que liberaron radiación al aire y al Océano Pacífico.

La urgencia por despejar las varillas del reactor número 4 se debe al riesgo de tener combustible gastado almacenado a 18 metros de altura en un edificio con problemas estructurales que podría derrumbarse si hubiera un nuevo terremoto.   Continuación...