Cientos de trabajadores chinos protestan tras acuerdo Microsoft Nokia

miércoles 20 de noviembre de 2013 14:58 GYT
 

Por James Pomfret

DONGGUAN, China (Reuters) - Cientos de trabajadores gritaron consignas el miércoles afuera de una fábrica de Nokia en el sur de China en una protesta contra lo que llamaron compensación injusta luego de que la compañía vendiera su división de teléfonos móviles a Microsoft Corp.

La falta de confianza en los empleadores genera que con frecuencia los trabajadores se muestren reacios ante una adquisición que temen dañará las condiciones laborales.

Los trabajadores reunidos afuera de la entrada de la fábrica en la ciudad industrial de Dongguan dijeron que luchaban contra nuevos contratos que empeoraban los términos laborales y que fueron obligados a firmar luego de que el gigante estadounidense de software compró la unidad de Nokia en septiembre.

"Continuaremos luchando hasta que obtengamos lo que es justo", dijo un joven trabajador que dio su apellido como Zhang.

La policía antidisturbios golpeó a cuatro trabajadores el miércoles por la mañana y se los llevó, dijeron varios testigos a Reuters.

Unos 30 policías vigilaban a los trabajadores, que vestidos con el uniforme blanco de Nokia mostraban carteles con leyendas como "Protejan legalmente nuestros derechos" y "Demandamos una compensación justa".

Nokia continúa dialogando con los manifestantes, dijo la compañía con sede en Finlandia a Reuters en un comunicado enviado por correo electrónico.

"Nuestras operaciones de fabricación en Dongguan continúan", dijo la compañía. "Para contemplar la situación temporal, también hemos ajustado nuestras operaciones en otras fábricas", añadió.   Continuación...

 
Una manifestación laboral a las afueras de una planta de Nokia en Dongguan, China, nov 20 2013. Cientos de trabajadores gritaron consignas el miércoles afuera de una fábrica de Nokia en el sur de China en una protesta contra lo que llamaron compensación injusta luego de que la compañía vendiera su división de teléfonos móviles a Microsoft Corp. REUTERS/James Pomfret