El regulador electoral indio descarta asociarse con Google

jueves 9 de enero de 2014 17:58 GYT
 

Por Devidutta Tripathy y Sruthi Gottipati

NUEVA DELHI (Reuters) - El regulador electoral indio descartó el jueves asociarse con Google Inc en un proyecto para facilitar el acceso de los votantes a la información, tras el rechazo a la medida de activistas que temen que Google y el Gobierno de Estados Unidos pudieran usar la herramienta para espiarles.

India, el país democrático con mayor población, irá a las urnas en unas elecciones generales previstas para mayo. Google, el motor de búsqueda número uno del mundo, había presentado un proyecto a la comisión electoral para crear una herramienta de búsqueda más simple y rápida para que los votantes comprobasen si estaban registrados de forma correcta o no.

Pero el Consorcio Infosec Indio, una alianza gubernamental y del sector privado de expertos en ciberseguridad, se opuso, ante el temor de que Google colaborase con "agencias estadounidenses" con objetivos de espionaje.

"Tras la debida consideración, la Comisión ha decidido no continuar con la propuesta", dijo el regulador en un breve comunicado en su sitio web.

La Comisión Electoral no dijo oficialmente el motivo por el que descartaban el plan.

Pero un responsable, que no quiso ser identificado, dijo a Reuters que la propuesta de Google no era un gran avance respecto a su web actual y que la implicación de Google había atraído críticas en India.

El presidente Barack Obama consultó el miércoles a responsables de inteligencia sobre modos de contener las prácticas de vigilancia de Estados Unidos tras las revelaciones del ex contratista de una agencia de espionaje Edward Snowden.

(Traducido por Emma Pinedo en Madrid)

 
El regulador electoral indio descartó el jueves asociarse con Google Inc en un proyecto para facilitar el acceso de los votantes a la información, tras el rechazo a la medida de activistas que temen que Google y el Gobierno de Estados Unidos pudieran usar la herramienta para espiarles. En la foto de archivo, una telefonista en la oficina de la empresa en Zurich. Ago 18, 2009. REUTERS/Christian Hartmann