Apple y Samsung discuten por potencial prohibición de venta de smartphones en EEUU

viernes 31 de enero de 2014 14:58 GYT
 

Por Dan Levine

SAN JOSE, EEUU (Reuters) - Samsung trató de rebatir el jueves un pedido judicial de Apple para aplicar una prohibición permanente de ventas contra sus teléfonos inteligentes, argumentando que la acción de su rival estadounidense es un intento de instalar el miedo entre los operadores y minoristas que trabajan con sus productos.

En una audiencia en un tribunal federal estadounidense en San Jose, California, la abogada de Samsung Kathleen Sullivan dijo a la jueza distrital Lucy Koh que la medida daría a Apple la oportunidad de regresar pronto a tribunales y argüir que los nuevos productos de la firma surcoreana también deberían ser prohibidos.

"Una orden de restricción judicial crearía miedo e incertidumbre para los operadores y minoristas con los que Samsung tiene relaciones de clientes muy importantes", dijo Sullivan.

El abogado de Apple William Lee indicó que un jurado ya había descubierto que cerca de una decena de teléfonos de Samsung infringían las patentes de Apple, y que la compañía estadounidense ha perdido ventas a manos de un competidor directo.

"El resultado natural e inexorable es una orden de restricción judicial", dijo Lee.

El pedido de Apple de una orden de restricción permanente deriva de la batalla legal entre ambas empresas por varios rasgos de los smartphones patentados por Apple, como el uso de los dedos para modificar el tamaño de la pantalla y el diseño de elementos como la pantalla plana y de vidrio negro de los teléfonos.

Apple ha sido favorecida por veredictos de jurados estadounidenses contra Samsung, que debió pagar una indemnización por unos 930 millones de dólares.

(Reporte de Dan Levine. Editado en español por Damián Pérez)

 
El logo de Apple en su tienda insigne en San Francisco, ene 27 2014. Samsung trató de rebatir el jueves un pedido judicial de Apple para aplicar una prohibición permanente de ventas contra sus teléfonos inteligentes, argumentando que la acción de su rival estadounidense es un intento de instalar el miedo entre los operadores y minoristas que trabajan con sus productos. REUTERS/Robert Galbraith