Prisa por el Mundial de fútbol deja vacíos en cobertura de telefonía celular en Brasil

miércoles 23 de abril de 2014 11:47 GYT
 

Por Brad Haynes y Luciana Bruno

SAO PAULO/RIO DE JANEIRO (Reuters) - El legendario estadio de Maracaná en Río de Janeiro estaba extasiado. Brasil había aplastado al campeón mundial España. Sin embargo, los 73.000 hinchas de fútbol apenas podían mandar un mensaje de texto para festejar.

La final de la Copa Confederaciones del 2013, un ensayo para el Mundial de este año, fue una prometedora victoria por 3-0 para la selección brasileña, pero un mal presagio para su red de telefonía móvil.

Pese a costosas inversiones y otro año para prepararse, las compañías telefónicas aún tienen problemas para ofrecer una cobertura adecuada en sitios clave del torneo que empieza en junio.

Varios estadios serán terminados fuera del plazo y las obras en los grandes aeropuertos aún no han finalizado, lo que obligó a la industria de las telecomunicaciones a recortar y en algunos casos hasta cancelar algunas inversiones planeadas.

"Donde no tenemos mucho tiempo probablemente no podremos dar una cobertura completa para los estadios", dijo Eduardo Levy, director del grupo industrial brasileño encargado de preparar la cobertura celular en las sedes del Mundial.

Si los problemas del año pasado se repiten, será difícil para los hinchas hacer una llamada durante un partido, y menos cargar fotografías o participar en las redes sociales.

Jerome Valcke, secretario general de la FIFA, dijo recientemente que estaba muy preocupado de que en la mayoría de los casos no se podía probar antes del comienzo del torneo el acceso a las redes de comunicaciones para hinchas y medios.

"No queremos que se recuerde a Brasil como el peor Mundial de todos los tiempos porque los periodistas no pudieron enviar sus historias al resto del mundo", dijo Valcke.   Continuación...

 
Un hombre conversa por teléfono móvil a las afueras de la sede de la firma de telefonía Vivo en Sao Paulo, Brasil, jun 30 2010. El legendario estadio de Maracaná en Río de Janeiro estaba extasiado. Brasil había aplastado al campeón mundial España. Sin embargo, los 73.000 hinchas de fútbol apenas podían mandar un mensaje de texto para festejar. REUTERS/Nacho Doce