Reforma salud EEUU enfrenta duro camino en Senado

domingo 8 de noviembre de 2009 16:34 GYT
 

Por John Whitesides

WASHINGTON (Reuters) - Tras una notable victoria en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, la presión del presidente Barack Obama por reformar el sistema de salud enfrenta un difícil camino en el Senado, en medio de divisiones en su propio Partido Demócrata sobre cómo avanzar.

En una reñida votación con 220 legisladores a favor y 215 en contra, incluyendo el apoyo de un republicano y la oposición de 39 demócratas, la Cámara respaldó a última hora del sábado el proyecto de ley que ampliaría la cobertura de salud a millones de personas que carecen de seguro y prohibiría prácticas como rechazar a individuos con preexistencias.

Ahora la batalla pasará al Senado, donde el trabajo relacionado al proyecto de salud -la mayor prioridad doméstica de Obama- ha permanecido estancado por semanas, mientras el líder demócrata Harry Reid intenta elaborar una propuesta que consiga los 60 votos que necesita.

"Tomen este testigo y lleven este esfuerzo hasta la línea de meta", dijo Obama a los senadores el domingo en una aparición en la Casa Blanca utilizando términos típicos del atletismo. El mandatario agregó que la aprobación de la reforma a la salud representaría "el mejor momento en el servicio público".

Los demócratas no tienen margen de error, debido a que controlan exactamente 60 escaños en el Senado de 100 miembros. Algunos demócratas moderados se han rebelado contra el plan de Reid de incluir un nuevo programa de seguro estatal, conocido como la "opción pública" en el proyecto de ley.

El senador Joe Lieberman renovó el domingo su promesa de ayudar a los republicanos a bloquear una votación final si el proyecto contiene la opción de seguro estatal apoyada por liberales del Senado.

"Si el plan de opción pública está ahí, como una cuestión de conciencia, no permitiré que este proyecto llegue a una votación final", dijo Lieberman en el noticiero de televisión "Fox News Sunday".

Republicanos y algunos demócratas moderados han cuestionado el elevado precio de 1 billón de dólares del proyecto aprobado por la Cámara, como también los nuevos impuestos sobre la riqueza y lo que denominaron una intromisión de mano dura del Gobierno en el sector privado.  Continuación...