2 de noviembre de 2012 / 14:38 / en 5 años

Aumenta ira noreste EEUU por falta gasolina tras paso de Sandy

Por Emily Flitter y Chelsea Emery

<p>Una mujer sale de una farmacia da&ntilde;ada por una inundaci&oacute;n mientras en las calles se observan escombros acumulados, Hoboken, EEUU, nov 2012. Grupos de rescate segu&iacute;an luchando el viernes por develar el alcance de la muerte y la devastaci&oacute;n que dej&oacute; la tormenta Sandy en las costas de Nueva York y Nueva Jersey cuatro d&iacute;as despu&eacute;s de su impacto, al tiempo que aumentaba la ira de los residentes por la falta de combustible y de energ&iacute;a el&eacute;ctrica. REUTERS/Gary Hershorn</p>

NUEVA YORK (Reuters) - La frustración crecía el viernes entre las víctimas de la tormenta Sandy en el noreste de Estados Unidos, donde muchos quedaron sin electricidad y gasolina y tienen poca información sobre cuándo sus vidas podrían volver a la normalidad.

La ciudad de Nueva York canceló su maratón de cara a las crecientes críticas por la decisión previa de seguir adelante con la carrera del domingo, mientras continúa la búsqueda de cadáveres en las comunidades devastadas desde Staten Island en Nueva York a los poblados costeros de Nueva Jersey.

Sandy, que generó grandes marejadas en las zonas costeras, mató al menos a 102 personas tras impactar el lunes el noreste de Estados Unidos. En Nueva York, 41 personas murieron por el paso de la tormenta, cerca de la mitad de ellas en Staten Island, que fue inundada por un muro de agua.

La escasez de gasolina en Nueva Jersey y en municipios cercanos maltratados por el paso de Sandy provocaron que la gente tuviera que hacer largas colas y que expresara su molestia.

Desde antes del amanecer del viernes, largas filas de autos colapsaban las estaciones de gasolina cercanas a la zona más azotadas por la tormenta, en escenas que recuerdan la escasez energética de la década de 1970.

“La policía está deteniendo a las personas que tratan de interrumpir la fila”, dijo Steven Golub, un abogado de 53 años que hizo cola durante horas en una gasolinera de Manhattan. “No hay gasolina en ningún otro lugar”, agregó.

En distintos puntos de las zonas afectadas por la tormenta había policías intentando mantener la paz entre conductores frustrados. Un hombre que trató de interrumpir la fila fue acusado el jueves de amenazar a otro conductor con un arma de fuego en el barrio de Queens.

“Cuando ha habido gente que ha interrumpido la fila, hay personas han estado a punto de apedrearlas”, dijo Chris Allegretta, que permaneció en una cola por 90 minutos en una estación de servicio en Hasbrouck Heights, Nueva Jersey.

Menos del 40 por ciento de todas las estaciones de servicio de Nueva York, Long Island y Nueva Jersey estaban operando el jueves debido a los cortes de energía y la disminución de los suministros tras la tormenta, que generó múltiples problemas en la industria de energía para transportar el combustible dentro y alrededor del área de Nueva York.

“SE OLVIDARON DE NOSOTROS”

El presidente Barack Obama, que se encuentra en medio de una reñida carrera con su rival republicano Mitt Romney de cara a las elecciones del próximo martes, ha recibido hasta ahora elogios por su manejo del temporal.

Sin embargo, las escenas de furiosas víctimas de la tormenta podrían afectar una campaña que ya está en la recta final.

“Se olvidaron de nosotros”, dijo Theresa Connor, de 42 años, al afirmar que su vecindario de Staten Island había sido “aniquilado”.

El aumento de las aguas inundó el sur de Manhattan, donde muchos hogares aún carecían de electricidad y servicio de metro durante el viernes.

La furia había crecido por la decisión original del alcalde Michael Bloomberg de proceder con el mayor maratón del mundo el domingo, prometiendo que el evento -que atrae a más de 40.000 corredores- no desviaría recursos de las víctimas de la tormenta.

Aunque se espera que la provisión de energía sea restaurada en Manhattan el sábado, es posible que los residentes de los suburbios y localidades más distantes de la costa tengan que esperar otra semana o más para tener electricidad.

Más de 3,7 millones de viviendas y negocios a lo largo de la Costa Este seguían sin energía el viernes.

El costo financiero de la tormenta promete ser exorbitante. La compañía de cálculos de desastres Eqecat estima que Sandy dejó pérdidas por hasta 20.000 millones de dólares en seguros y 50.000 millones de dólares más en pérdidas económicas, el doble de su proyección anterior.

En el punto más alto de ese rango, Sandy quedaría como la cuarta catástrofe más costosa en la historia de Estados Unidos, de acuerdo al Instituto de Información de Seguros, por detrás del huracán Katrina en el 2005, de los ataques del 11 de septiembre del 2001 y del huracán Andrew en 1992.

Escrito por Michelle Nichols. Editado en español por Marion Giraldo/Rodrigo Charme

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