Labores ayuda EEUU tras Sandy, en carrera contra ola de frío

sábado 3 de noviembre de 2012 15:30 GYT
 

Por Joseph Ax y Jonathan Spicer

NUEVA YORK (Reuters) - Suministros de combustible se dirigían al noreste de Estados Unidos el sábado y un millón de clientes recuperaban la energía eléctrica antes de una ola de frío que amenazaba con aumentar la miseria de comunidades costeras devastadas por la enorme tormenta Sandy.

Los edificios del bajo Manhattan volvieron a tener energía por primera vez en casi una semana y un 80 por ciento del servicio del Metro de Nueva York volvió a funcionar, pero 2,5 millones de hogares y locales comerciales aún estaban sin electricidad, menos que los 3,5 millones del viernes.

Los apagones combinados con una escasez de combustible para calefacción amenazan con que algunos hogares pasen frío en la medida en que se acerca el clima invernal.

Meteorólogos estimaban que las temperaturas caerán a cerca de 3 grados Celsius el sábado en la noche, con temperaturas similarmente bajas la próxima semana.

"No hay combustible para calefacción", dijo Vincent Savino, presidente de Statewide Oil and Heating, que usualmente abastece a alrededor de 2.000 edificios en Nueva York.

"No sé cuánto combustible nos queda. Quizás un día o dos", agregó.

El caos tras la tormenta también amenazaba con obstaculizar la elección presidencial del martes, en que el presidente Barack Obama y su contendor republicano, Mitt Romney, protagonizan una reñida carrera.

La cifra de fallecidos aumentó a por lo menos 110, con otros nueve decesos reportados el sábado en Nueva Jersey, lo que elevó el total en ese estado a 22. Nueva York revisó su total en uno, a 40.   Continuación...

 
<p>Una mujer sale de una farmacia da&ntilde;ada por una inundaci&oacute;n mientras en las calles se observan escombros acumulados, Hoboken, EEUU, nov 2012. Grupos de rescate segu&iacute;an luchando el viernes por develar el alcance de la muerte y la devastaci&oacute;n que dej&oacute; la tormenta Sandy en las costas de Nueva York y Nueva Jersey cuatro d&iacute;as despu&eacute;s de su impacto, al tiempo que aumentaba la ira de los residentes por la falta de combustible y de energ&iacute;a el&eacute;ctrica. REUTERS/Gary Hershorn</p>