Sandy aún genera caos en transporte y crisis de vivienda

lunes 5 de noviembre de 2012 17:39 GYT
 

Por Claudia Parsons y Suzanne Barlyn

NUEVA YORK (Reuters) - La mayoría de escuelas reabrieron el lunes y millones de personas se enfrentaron a enormes multitudes en el transporte público en la ciudad de Nueva York, una semana después de que la tormenta Sandy devastara el noreste de Estados Unidos y creara prolongadas dificultades ante la llegada del invierno.

Las condiciones seguían siendo precarias para decenas de miles de personas que aún no pueden regresar a sus casas, al tiempo que cerca de 1,4 millones de viviendas y negocios pasarían otra noche de gélidas temperaturas sin energía eléctrica o calefacción.

La devastación también podría extenderse a la elección presidencial del martes, con el mandatario Barack Obama y su rival republicano Mitt Romney enfrascados en una reñida contienda electoral.

Una exhausta región ahora enfrenta el prospecto de un nuevo frente climático en el noreste de Estados Unidos que a partir de mediados de la semana hará caer aún más las temperaturas y causará más lluvias y vientos, posiblemente inundando las áreas costeras que aún no se recuperan del paso de Sandy.

El número de muertos en Estados Unidos se ha elevado a al menos 113 y miles de hogares fueron destruidos o dañados por la gigantesca tormenta, que azotó la costa este hace una semana, elevando el nivel del agua a un récord e inundando las áreas bajas.

La tormenta Sandy dejó 69 muertos en el Caribe antes de girar hacia el norte y golpear a la Costa Este de Estados Unidos el lunes pasado, con vientos de 130 kilómetros por hora y enormes marejadas.

La mayoría de las 15.070 escuelas de Nueva York reabrieron el lunes, pero 57 sufrieron daños estructurales y deberán ser reubicadas, mientras que 20 aún carecen de energía y otras 16 permanecen cerradas debido a que están siendo usadas como refugios, dijo el Departamento de Educación.

Mientras varios tramos del transporte público del área aún estaban paralizados, muchas personas esperaron una hora o más en plataformas de trenes o esquinas de calles en Nueva Jersey, Long Island o Connecticut por vagones o buses, sólo para hallarlos ya demasiado atestados.   Continuación...