Obama pide moderación en tensas disputas asiáticas

martes 20 de noviembre de 2012 08:57 GYT
 

PHNOM PENH (Reuters) - El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, instó el martes a los líderes asiáticos a controlar las tensiones en el Mar de China Meridional y otro territorio en disputa, no sin antes respaldar firmemente a sus aliados Japón, Filipinas y Vietnam en sus disputas con China.

Los comentarios ilustran el desafío que enfrenta el recientemente reelecto Obama para manejar los lazos chino-estadounidenses, que se han vuelto más frágiles en temas como el comercio, el espionaje comercial y las disputas territoriales entre Pekín y ciertos aliados asiáticos de Washington.

"El mensaje del presidente Obama es que debe haber una reducción de las tensiones", dijo el viceasesor de Seguridad Nacional Ben Rhodes luego de la cumbre de líderes del este del Asia-Pacífico en la capital de Camboya, Phnom Penh.

"No hay motivo para correr riesgo de una potencial escalada, particularmente cuando uno tiene dos de las economías más grandes del mundo -China y Japón- asociadas con algunas de esas disputas", agregó Rhodes.

Los comentarios parecieron estar cuidadosamente calibrados para no ofender a ninguna de las partes y se produjeron en el tramo final de un viaje de tres días a tres países estratégicamente importantes del sudeste asiático: el viejo aliado estadounidense Tailandia, el nuevo amigo Myanmar y el aliado chino Camboya.

Se trata de una visita que destaca los intereses expansionistas de Washington en Asia a nivel militar y económico, tras el llamado "giro" estadounidense desde los conflictos en Oriente Medio y Afganistán del último año.

La atención de Obama estuvo dividida mientras intentaba mantenerse al tanto de la renovada crisis en Gaza. Envió a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, desde la cumbre asiática hacia Oriente Medio, para una intrincada ronda de conversaciones en Israel, Cisjordania y Egipto.

Una disputa territorial de décadas sobre el Mar de China Meridional está ingresando a un nuevo y más beligerante capítulo, dado que varias naciones demandantes buscan en lo profundo de las aguas en controversia suministros energéticos mientras despliegan sus navíos y alianzas militares con otros países, particularmente Estados Unidos.

Pekín demanda casi la totalidad del mar como su territorio en base a registros históricos, enfrentándose directamente contra los aliados estadounidenses Vietnam y Filipinas, mientras que Brunéi, Taiwán y Malasia también reclaman zonas.   Continuación...