30 de noviembre de 2012 / 11:13 / en 5 años

Economía de Brasil decepciona al mercado y aumenta temores globales

Por Brian Winter y Vivian Pereira

SAO PAULO (Reuters) - La economía brasileña destrozó las expectativas de los analistas en el tercer trimestre, lo que multiplicó la presión sobre la presidenta Dilma Rousseff para acelerar reformas estructurales más profundas y desató el temor a que los mercados emergentes caigan en un estancamiento.

El Producto Interno Bruto de la sexta mayor economía del mundo creció apenas un 0,6 por ciento en el tercer trimestre comparado frente al segundo. Eso fue la mitad de lo esperado por el mercado.

Desde que Rousseff asumió a comienzos del 2011 la economía brasileña está en una senda de lento crecimiento porque las empresas luchan contra los elevados costos de producción y serios problemas de infraestructura.

La presidenta echó mano a agresivos incentivos fiscales y otros estímulos para revivir la economía, pero los datos divulgados el viernes muestran que las empresas no están respondiendo: las inversiones cayeron por quinto trimestre consecutivo entre julio y septiembre.

Los débiles datos de la mayor economía de América Latina podrían ser parte de una tendencia global, especialmente después que India, otra potencia emergente, reportó el viernes un crecimiento menor al esperado que empuja al país hacia su peor año en una década.

La economía de Rusia también se está frenando y se espera que reporte un crecimiento de apenas un 3,2 por ciento el año próximo, según un sondeo de Reuters. China, el mayor socio comercial de Brasil, va camino a informar su expansión anual más lenta en 13 años.

Los débiles datos reviven el temor a que el lento crecimiento de Brasil tras una década de vigorosa expansión no sea un asunto cíclico, sino el resultado de profundos problemas estructurales.

“Las medidas que el Gobierno imaginó tendrían la capacidad de sacar a Brasil de la crisis no fueron suficientes”, dijo Walter Cover, presidente de Abramat, asociación de firmas de materiales de construcción.

El IBGE revisó además el dato de crecimiento durante el segundo trimestre en relación al primero, recortándolo a un 0,2 por ciento, la mitad de lo reportado inicialmente.

Economistas esperaban que la economía brasileña creciera un 1,5 por ciento este año, pero esos pronósticos podrían ser revisados a la baja a la luz de los datos del viernes.

Rafael Bacciotti, economista de la consultora Tendencias, en Sao Paulo, dijo que ahora se podría esperar que la economía crezca “un máximo de un 1 por ciento” este año. “La verdad, el modelo (económico de Brasil) no está resultando muy bien”, dijo Bacciotti.

Bank of America Merrill Lynch, por su parte, recortó su pronóstico de crecimiento para el 2012 a un 1,1 por ciento desde un previo de 1,7 por ciento. Para el 2013 lo bajó a un 3,6 por ciento desde un 4,2 por ciento.

Por años, el moodelo brasileño dependió de la expansión de los créditos de consumo, que por primera vez le dieron a muchos brasileños pobres acceso a autos, televisores y otros bienes de clase media.

Los datos indican que muchos consumidores han tocado su límite de endeudamiento, pese a un masivo ciclo de un año de recortes en las tasas de interés, lo que ahoga el motor de la economía brasileña, de 2,5 billones de dólares.

Rousseff podría enfrentar renovadas presiones para llevar a cabo cambios más profundos en las restrictivas leyes laborales de Brasil y en su complejo y caro sistema impositivo, que según las empresas vuelve prohibitivamente costoso invertir.

El ministro de Hacienda, Guido Mantega, dijo a la prensa que el crecimiento se aceleraría a un 1 por ciento en el cuarto trimestre, y que Brasil implementaría nuevas medidas de estímulo en las próximas semanas para ayudar a asegurar una sana expansión de un 4 por ciento el 2013.

Pero la credibilidad de Mantega en los mercados financieros se ha visto disminuida ante el incumplimiento de sus optimistas pronóstico.

SIN SOLUCION FACIL

“Bajar los impuestos e impulsar la inversión es la fórmula correcta. De otro modo, vamos a repetir este escenario el 2013”, dijo Cover.

La moneda y los futuros de las tasas de interés domésticas caían por la expectativa de que el Gobierno recurriría a un real más depreciado y posiblemente a tasas de interés más bajas para incentivar a la economía.

El real perdía un 1,58 por ciento a 2,1305 por dólar, acercándose a un mínimo de 3 años y medio. Los futuros de las tasas de interés caían en el BM&F Bovespa. El contrato que vence el 2014, uno de los más cotizados, perdía 11 puntos básicos a un 7,21 por ciento.

Pese al lento crecimiento, muchos aspectos de la economía de Brasil aún se ven saludables en comparación a gran parte del mundo desarrollado.

El desempleo se mantiene cerca de un mínimo histórico de un 5,3 por ciento, las finanzas del Gobierno están en buena forma y la mandataria es popular, dado que muchos votantes considera que la economía mejorará eventualmente.

Rousseff ha recibido algunos aplausos de los inversores extranjeros por sus esfuerzos contra los cuellos de botella en el lado de la oferta.

La presidenta se ha enfrentado a algunos miembros de línea dura del Partido de los Trabajadores -al que pertenece- al permitirle al sector privado construir y operar aeropuertos y carreteras.

Además, ha anunciado planes para una dramática reducción en los costos de la electricidad, que son los terceros más altos del mundo.

Pero la solución a algunos de los problemas podría demorar años. El crecimiento durante la última década colapsó las carreteras, puertos y demás infraestructura de Brasil y las empresas no consiguen encontrar mano de obra calificada.

CLIMA DE INCERTIDUMBRE

Pero la estrategia de Rousseff de otorgar exenciones tributarias y de intervenir en compañías estatales también ha provocado acusaciones de que está tratando de elegir ganadores y perdedores, lo que ha creado un clima de inversión incierto que ha provocado un derrumbe de un 16 por ciento en el Bovespa desde que la mandataria asumió el cargo.

En el mismo período, el índice IPC de México subió un 9 por ciento.

El sector bancario, otro de los sectores donde Rousseff ha tomado más medidas tuvo un mal desempeño durante el tercer trimestre.

Los servicios financieros disminuyeron un 1,3 por ciento EN el tercer trimestre en comparación al previo, contribuyendo al crecimiento nulo en el sector servicios.

Rousseff ha instado a los bancos a entregar más créditos a tasas más bajas usando a los prestamistas estatales para impulsar esa iniciativa, lo que ha minado las ganancias de los bancos privados.

El consumo de los hogares fue una de las pocas buenas noticias del tercer trimestre, con un crecimiento de 0,9 por ciento respecto al segundo.

La industria creció un 1,1 por ciento, su mejor rendimiento desde el segundo trimestre del 2010, lo que ayudaría a estimular más inversión a futuro, según Mantega.

Otro factor estacional que podría haber tenido un rol en las decepcionantes cifras del tercer trimestre: el consumo del Gobierno creció apenas un 0,1 por ciento, lejos del ritmo de un 1 por ciento del segundo trimestre, debido en parte a mayores restricciones en el gasto oficial ante las elecciones municipales de octubre.

Reporte adicional de Silvio Cascione y Alonso Soto

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