27 de diciembre de 2012 / 15:32 / en 5 años

Líder demócrata del Senado EEUU, pesimista sobre "abismo fiscal"

El líder demócrata del Senado estadounidense, Harry Reid, durante una conferencia de prensa sobre el abismo fiscal en el Capitolio en Washington, dic 18 2012. El líder demócrata del Senado estadounidense, Harry Reid, dijo el jueves que el abismo fiscal es "hacia donde parece que vamos" en referencia a la falta de acuerdo con el partido Republicano para sortear una REUTERS/Yuri Gripas

Por David Lawder y Alistair Bell

WASHINGTON (Reuters) - El líder demócrata del Senado estadounidense, Harry Reid, advirtió el jueves que el país parece dirigirse a un “abismo fiscal”, que implica recortes al gasto y alzas de impuestos a parir de la próxima semana, si los políticos no logran un acuerdo.

Reid dijo al Senado en un discurso que “parece que es hacia allí a donde vamos”, en referencia al “abismo fiscal”.

El senador demócrata pidió a los republicanos que controlan la Cámara de Representantes que eviten el mayor impacto del “abismo fiscal” respaldando un proyecto de ley del Senado que extiende los beneficios tributarios para la mayoría de las familias estadounidenses, salvo para aquellas que ganan más de 250.000 dólares al año.

Reid se mostró pesimista, en momentos en que la Cámara de Representantes no está sesionando y se aproxima el plazo para que entren en vigor los aumentos de impuestos y los profundos recortes automáticos al gasto del Gobierno.

“No sé cómo podría ocurrir ahora (una solución) debido al tiempo”, sostuvo.

Reid dijo que la Cámara baja “opera con una dictadura de su líder, quien no permite que la amplia mayoría de la Cámara de Representantes obtenga lo que quiere”, refiriéndose a la manera en que el republicano John Boehner dirige al cuerpo legislativo.

El demócrata agregó que el esfuerzo fallido de Boehner por aprobar su propia solución al “abismo fiscal” en la Cámara baja fue una “debacle”. Además acusó a Boehner de postergar las acciones sobre el abismo fiscal hasta después de que busque la reelección como presidente de la Cámara de Representantes el 3 de enero.

“John Boehner parece preocuparse más sobre mantener su presidencia de la Cámara baja que de mantener al país en un buen pie financiero”, declaró Reid.

Los comentarios pesimistas de Reid hicieron caer a las bolsas mundiales, al euro y a las acciones de Estados Unidos.

Pero sus dichos podrían haber sido más un intento por motivar una medida de sus rivales republicanos que una predicción definitiva de que las negociaciones sobre el “abismo fiscal” fracasarán.

El presidente Barack Obama llegó a la Casa Blanca, después unas breves vacaciones en Hawái, para intentar reanudar las estancadas negociaciones con el Congreso.

Obama llamó el miércoles por teléfono a los líderes legislativos mientras descansaba en Hawái para intentar revivir las negociaciones para evitar el escenario del “abismo fiscal”, que preocupa a los mercados financieros globales y podría llevar a Estados Unidos a una recesión.

Además, la confianza del consumidor cayó a un mínimo de cuatro meses en diciembre debido a que la crisis de presupuesto borró lo que había sido una creciente sensación de optimismo sobre la economía, mostró un reporte divulgado el jueves.

“La gente está oyendo sobre (el abismo) y eso impacta negativamente la confianza y el sentimiento de los inversores, incluso las ventas de fiestas de fin de año”, dijo Todd Schoenberger, de Landcolt Capital en Nueva York.

Las opciones de un acuerdo de último minuto, al menos uno que evite las alzas de impuestos, siguen siendo inciertas, ya que republicanos y demócratas insisten en que el otro bando actúe primero en medio de una continua disputa partidista.

El Senado, controlado por Demócratas, tenía previsto reunirse más tarde el jueves, pero por temas no relacionados con el “abismo fiscal”.

CONFERENCIA TELEFONICA REPUBLICANA

Boehner y otros líderes republicanos, quienes dicen estar dispuestos a actuar ante una medida contra el “abismo fiscal” sólo después de que el Senado lo haga, sostendrán el jueves una conferencia telefónica con los legisladores republicanos de la Cámara baja.

Se espera que en el llamado telefónico se les pida a los legisladores que regresen a Washington en 48 horas para considerar cualquier proyecto que pueda aprobar el Senado.

Si lo permite el clima, los congresistas estarían en Washington a sólo tres día de que su cumpla el plazo. Las tormentas que afectan al centro, sur y noreste del país han provocado caos en los programas de vuelo de las aerolíneas.

La Cámara de Representantes y el Senado aprobaron proyectos de ley hace meses que reflejan sus posiciones profundamente divergentes sobre las bajas tasas tributarias que expiran en enero y que entraron en vigor durante el Gobierno del ex presidente republicano George W. Bush.

Los demócratas quieren permitir que las rebajas de impuestos expiren para los estadounidenses más ricos. Los republicanos quieren extenderlas para todos.

“Esto no es un problema de un partido o una cámara. Esto es que los líderes de ambos partidos (...) no están dispuestos a lograr un acuerdo que ellos saben que deben lograr. Todos quieren lo suyo, pero no quieren renunciar a lo que no quieren ceder”, dijo el representante republicano Steven LaTourette en CNN.

El Congreso ha demostrado que puede actuar con rapidez una vez que se logra un acuerdo. Aún existen esperanzas de que los republicanos y los demócratas puedan alcanzar una solución antes del Año Nuevo, que pueda al menos posponer el impacto de las alzas de impuestos y recortes al gasto mientras se realizan más discusiones.

Otra batalla que se avecina a fines de enero o comienzos de febrero es el aumento del límite de la deuda, que pone un límite a la cantidad de dinero que el Gobierno de Estados Unidos puede pedir prestado para pagar su deuda y que puede ser elevado sólo con la aprobación del Congreso.

Los líderes republicanos en el Congreso dijeron que insistirán en más recortes al presupuesto como una condición para elevar el techo de la deuda. Sin una medida, el Tesoro de Estados Unidos dijo el miércoles que el Gobierno alcanzaría su límite de endeudamiento de 16,4 billones de dólares el 31 de diciembre.

El Departamento del Tesoro comenzará a adoptar “medidas extraordinarias” para ganar tiempo. Muchos analistas creen que el Gobierno puede hallar formas de postergar la fecha hasta fines de febrero.

Reporte adicional de Doina Chiacu, Alina Selyukh y Richard Cowan; Escrito por Alistair Bell; Editado en Español por Ricardo Figueroa

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