Chavismo da muestra de unidad con espaldarazo a polémico jefe Parlamento

sábado 5 de enero de 2013 16:03 GYT
 

Por Deisy Buitrago

CARACAS (Reuters) - El Gobierno venezolano mandó el sábado un mensaje de unidad con la reelección del polémico militar Diosdado Cabello como jefe del Parlamento, un acto que reunió a la plana mayor de la "revolución socialista" en medio de la creciente incertidumbre sobre la salud del presidente Hugo Chávez.

La mayoría oficialista reeligió por unanimidad al ex teniente Cabello, quien se mantiene en una posición estratégica para asumir el mando de la nación petrolera si Chávez se debilita aun más y se deben convocan nuevas elecciones.

"Juro ser carta cabal, lealtad suprema en todo aquello que me toque, defender la patria y sus instituciones, esta revolución hermosa que lleva adelante nuestro comandante Hugo Chávez Frías. Lo juro", dijo solemne el también primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

La inusual asistencia al evento de los pesos pesados del proceso -incluyendo al vicepresidente y sucesor político de Chávez, Nicolás Maduro, al ministro de Petróleo, Rafael Ramírez, y al alto mando militar- buscó disipar los persistentes rumores de tensión entre las heterogéneas corrientes del chavismo, que van desde militares nacionalistas a radicales de izquierda.

El Parlamento tiene un papel clave en medio de la incierta condición de Chávez, ya que es el organismo encargado de determinar la eventual "ausencia definitiva" del presidente de la República, que activaría la convocatoria de nuevas elecciones pese a la amplia victoria del líder socialista en octubre.

La Constitución venezolana establece que el presidente electo debe asumir su cargo el 10 de enero, algo que parece poco probable en medio de un postoperatorio complicado tras una hemorragia y una infección respiratoria que exigen al paciente "reposo absoluto".

Buscando ganar tiempo, Cabello reiteró que la fecha es un mero formalismo y que la juramentación puede ser demorada hasta ver cómo evoluciona el carismático militar retirado de 58 años.

"El 10 de enero jamás se convertirá en una fecha para que la voluntad popular sea vulnerada", dijo Cabello, cuya legitimación fortalece la influencia política y económica que ha acumulado tras 20 años al lado de Chávez en los que se ha granjeado muchos enemigos, tanto en la oposición como en las filas oficialistas.   Continuación...