Islamistas toman rehenes Argelia, propagan guerra en Mali
Por Lamine Chikhi y Bate Felix
ARGEL/BAMAKO (Reuters) - Un grupo de combatientes integristas islámicos secuestró el miércoles a decenas de rehenes occidentales y argelinos en un ataque durante la madrugada contra un yacimiento de gas natural en lo profundo del Sahara y exigió que Francia detenga una nueva ofensiva contra rebeldes en la vecina Mali.
Tres personas, entre ellos un británico y un francés, habrían muerto, pero los detalles no eran claros y el número de rehenes en Tigantourine variaba desde 41 extranjeros -incluidos quizás siete americanos, junto a europeos y japoneses- a más de 100 empleados locales, los que estaban en un lugar separado y menos vigilado.
Lo que está claro es que con un dramático contragolpe al refuerzo de tropas francesas de esta semana en Mali, los radicales de la región inspirados en Al Qaeda han planteado un dilema desalentador para París.
También han propagado la hasta ahora oscura guerra civil en Mali a más allá del noroeste de Africa, desafiando a Washington y a los europeos al cerrar un importante campo gasífero que bombea energía a Europa.
El ataque, que Argelia dice fue liderado por un veterano yihadista y contrabandista entrenado en Afganistán, ocurrió justo cuando las tropas terrestres de Francia en Mali lanzaban su primera ofensiva después de seis días de ataques aéreos.
Estados Unidos, que al igual que las potencias europeas respaldó la decisión de la semana pasada de Francia de intervenir contra los islamistas que han capturado enormes zonas del norte de Mali, confirmó que había estadounidenses entre los rehenes y dijo que trabajaría para garantizar su seguridad.
Gobiernos occidentales y africanos han estado alarmados por el flujo de armas y combatientes a través de las fronteras del Sahara luego del fin de la guerra civil de Libia en el 2011 y los temores de que Mali, donde los islamistas expulsaron al Ejército desde el norte hace nueve meses, pueda convertirse en un refugio de miembros de Al Qaeda similar a Afganistán.
Los milicianos, que dijeron que tenían a decenas de combatientes en el campo gasífero, no emitieron una amenaza explícita, pero dejaron en claro a medios de la vecina Mauritania que las vidas de los rehenes están en riesgo. Continuación...

