Explosiones y ataque suicida matan a 17 personas en Bagdad: policía

martes 22 de enero de 2013 11:03 GYT
 

BAGDAD (Reuters) - Tres explosiones, entre ellas una causada por un ataque suicida cerca de una base militar, causaron la muerte a 17 personas en Bagdad el martes, en el último episodio de violencia en momentos en que el primer ministro Nuri al-Maliki, un musulmán chií, afronta una creciente presión derivada de una crisis política.

La explosión más letal se produjo en Taji, unos 20 kilómetros al norte de Bagdad, donde un suicida que conducía un vehículo atestado con explosivos detonó su carga cerca de una base del Ejército, matando al menos a siete personas e hiriendo a 24.

Otro coche bomba aparcado explotó en un mercado abarrotado en el barrio chií de Shula, en el noroeste de la capital, matando a cinco personas e hiriendo a 13, dijeron fuentes policiales y de hospitales.

En Mahmudiya, una población a 30 kilómetros al sur de Bagdad, otro ataque con coche bomba cerca de un punto de control del Ejército acabó con la vida de cinco personas, entre ellos dos soldados, e hirió a otros 14, cuatro de ellos militares.

La violencia en Irak ha disminuido desde las feroces luchas sectarias de los años 2006-2007, pero insurgentes suníes aún llevan a cabo ataques frecuentes, tratando de reiniciar una confrontación entre la mayoría chií, los musulmanes suníes y los kurdos.

Maliki intenta aplacar las protestas masivas de suníes que surgieron hace un mes en el país, mientras su Gobierno está inmerso en una disputa con la región autónoma del Kurdistán por el control de vastos yacimientos de petróleo.

(Reporte de Kareem Raheem y Ahmeed Rasheed; escrito por Patrick Markey. Traducido por Redacción de Madrid. Editado en español por Marion Giraldo)

 
Un grupo de residentes reunidos en la zona de un ataque con bomba en el distrito de Shuala en Bagdad, ene 22 2013. Tres explosiones, entre ellas una causada por un ataque suicida cerca de una base militar, causaron la muerte a 17 personas en Bagdad el martes, en el último episodio de violencia en momentos en que el primer ministro Nuri al-Maliki, un musulmán chií, afronta una creciente presión derivada de una crisis política. REUTERS/Mohammed Ameen