Brasil revisa normas de seguridad tras incendio en discoteca

martes 29 de enero de 2013 17:43 GYT
 

Por Ana Flor

SANTA MARIA, Brasil (Reuters) - La muerte de 234 personas en el incendio de una discoteca en el sur de Brasil desató el martes una ola de fiscalizaciones para evitar una nueva tragedia y mostrar que el país está haciendo los deberes con miras a la Copa Mundial de fútbol y los Juegos Olímpicos.

Sobrevivientes del pandemonio del domingo en la discoteca Kiss en la ciudad de Santa María relataron que el local estaba abarrotado, la ruta de evacuación mal señalizada, la única puerta bloqueada y los extintores no funcionaban.

Eso sin contar la aparente causa del incendio: una bengala encendida por una banda de músicos en abierta violación de las normas de seguridad.

"Estamos en shock", dijo a Reuters el vicealcalde de Manaus, Bosco Saraiva, tras cerrar por razones de seguridad 17 de las 27 discotecas inspeccionadas el lunes.

"No tengo dudas de que los parámetros (de seguridad) van a cambiar en Brasil", añadió desde la ciudad en el corazón de la Amazonia. "Lamentablemente la situación es grave", enfatizó.

Las autoridades revisaron en la tarde del martes el número de muertos, que subió de 231 a 234, porque al parecer algunas de las víctimas no habían sido contabilizadas.

En Santa María, una ciudad universitaria del próspero estado de Río de Grande do Sul, los familiares y amigos de las víctimas exigieron respuestas a medida que el luto daba paso a la ira por la tragedia.

Al caer la noche, unas 200 personas reunidas frente a una comisaría pidieron a gritos el procesamiento del alcalde "por omisión". Los manifestantes recordaron que el jefe del gobierno de Buenos Aires fue destituido tras un incendio similar que costó la vida a 194 personas en el 2004.   Continuación...

 
Un policía deposita unas flores frente a los restos de la discoteca Kiss en Santa María, Brasil, ene 28 2013. La muerte de 231 personas en el incendio de una discoteca en el sur de Brasil desató el martes una ola de fiscalizaciones para evitar una nueva tragedia y mostrar que el país está haciendo los deberes con miras a la Copa Mundial de fútbol y los Juegos Olímpicos. REUTERS/Edison Vara