ANALISIS- Oposición venezolana se fisura y el chavismo pone el dedo en la llaga

viernes 1 de febrero de 2013 14:32 GYT
 

Por Diego Oré

CARACAS (Reuters) - La oposición venezolana tardó más de una década en articularse, pero apenas unos meses para empezar a atomizarse.

Desavenencias, acusaciones públicas y acaloradas discusiones a puertas cerradas agitan las aguas de la coalición opositora, en contraste con un oficialismo que da muestras de unidad presto a unas eventuales presidenciales si el mandatario Hugo Chávez no pudiera seguir comandando el país por el cáncer que sufre.

Y el tan temido resquebrajamiento de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), largamente profetizado por sus críticos, se ha acentuado con las dos últimas derrotas en las urnas.

Dentro de la heterogénea fuerza construida para enfrentar la hegemonía electoral chavista de los últimos 14 años conviven la postura moderada del ex candidato presidencial Henrique Capriles, con otras lideradas por políticos más experimentados que alientan acciones confrontativas como marchas y protestas.

Aunque Capriles hizo en octubre la mejor elección de la oposición en años al conquistar un 44 por ciento de los votos, quedó 11 puntos detrás de Chávez. Y en las regionales de diciembre la oposición sólo ganó tres de 23 gobernaciones.

"La MUD y los partidos que la componen deben saber que su esencia ha sido sobrepasada", dijo el analista Luis Enrique Alcalá sobre el bloque creado en el 2008. "Si no emprenden una metamorfosis radical se verán reducidos a la insignificancia".

Del otro lado del ring, el chavismo ha entendido que la unidad es fundamental para seguir en el poder.

Forzado por los avatares de su enfermedad, Chávez designó al vicepresidente Nicolás Maduro como su eventual sucesor en una jugada que parece haber postergado las luchas intestinas dentro del oficialismo y lo fundió en un abrazo público con otro peso pesado de la fuerza: el jefe del congreso, Diosdado Cabello.   Continuación...