Hugo Chávez sigue rodeado de hermetismo y dudas en Caracas

lunes 25 de febrero de 2013 13:41 GYT
 

Por Diego Oré

CARACAS (Reuters) - Una enorme imagen del rostro sonriente de Hugo Chávez mira hacia Caracas desde las paredes del hospital militar, donde el líder socialista pasa sus días confinado tras la cuarta cirugía por el cáncer que lo tuvo al borde de la muerte.

Cerca de allí un vendedor ambulante ofrece pósters del militar retirado y un juguete que lo retrata con su típica boina roja se balancea tercamente en un puesto de comida ambulante.

Imágenes del líder sobran, pero casi nadie lo ha logrado ver y algunos hasta se preguntan si realmente está allí.

Muchos pensaron que el sorpresivo regreso de Chávez desde Cuba, supondría una distensión del cerco informativo que ha rodeado la saga de su enfermedad y otros hasta pensaron que se mostraría activamente al mando de la potencia petrolera.

Pero a una semana de su arribo, nada ha cambiado.

"No sabemos si realmente (Chávez) está aquí (Hospital Militar). Sólo hemos visto carros con vidrios oscuros", dijo Marlene Vegas, ama de casa de 51 años y vecina de la zona.

En las adyacencias del hospital sólo se ven avispados militares y algunos periodistas. La zona se ha vaciado desde la calurosa bienvenida que sus seguidores dieron al líder, posiblemente por los constantes llamados de los líderes del chavismo para que respeten el reposo de los pacientes.

Con un constante flujo de pacientes, empleados y proveedores, las autoridades venezolanas podrían tendrán mayor dificultad para prolongar el severo hermetismo que se mantuvo durante la estadía de Chávez en Cuba, donde se ha seguido casi todo su tratamiento, incluidas cuatro operaciones.   Continuación...

 
Un afiche decorado con el rostro del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en el hospital militar donde está alojado en Caracas, feb 18 2013. Una enorme imagen del rostro sonriente de Hugo Chávez mira hacia Caracas desde las paredes del hospital militar, donde el líder socialista pasa sus días confinado tras la cuarta cirugía por el cáncer que lo tuvo al borde de la muerte. REUTERS/Jorge Silva