Emisiones humanas de carbono hacen corrosivos a océanos: estudio

jueves 22 de mayo de 2008 22:20 GYT
 

Por Deborah Zabarenko

WASHINGTON (Reuters) - El dióxido de carbono producido por las actividades humanas ha hecho tan ácida el agua de los océanos que está corroyendo los caparazones y esqueletos de estrellas de mar, corales, almejas y otras criaturas marinas, dijeron el jueves científicos.

Investigadores marinos sabían que la acidificación del océano, como se la conoce, estaba ocurriendo en aguas profundas alejadas de la costa. Lo que llamaron "realmente asombroso" fue la aparición de este fenómeno dañino en la barrera continental del Pacífico Norteamericano, extendiéndose desde México a Canadá.

"Esto significa que la acidificación del océano podría estar impactando seriamente en este momento la vida marina en nuestra barrera continental," dijo Richard Feely del Pacific Marine Environmental Laboratory, parte de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos.

Otras barreras continentales del mundo posiblemente sufrirán la misma suerte, agregó el experto.

Una gran cantidad de actividades naturales, incluyendo la respiración humana, envían a la atmósfera gases de dióxido de carbono que producen efecto de invernadero. Pero en los últimos 200 años, los procesos industriales que involucran la quema de combustibles fósiles como el carbón y el petróleo han aumentado las emisiones.

Por largo tiempo los océanos han sido depósitos del dióxido de carbono, absorbiendo unos 525.000 millones de toneladas de la sustancia por los últimos dos siglos -- cerca de un tercio de todo el dióxido de carbono producido por los humanos en ese período.

Pero la absorción diaria de 22 millones de toneladas de la sustancia ha cambiado la química y biología de los océanos, haciéndolos corrosivos y haciendo difícil o imposible que algunos animales produzcan caparazones de carbonato de calcio y esqueletos, dijeron los investigadores.

Este cambio se ha observado durante las últimas tres décadas, dijeron los científicos en una investigación publicada en la revista Science.  Continuación...