Creciente violencia podría dejar una Siria ingobernable
Por Dominic Evans
BEIRUT (Reuters) - Una violencia que se intensifica y un círculo vicioso de venganzas podría dejar a Siria ingobernable aunque finalmente haya un vencedor del levantamiento rebelde contra el presidente Bashar al-Assad.
Casi un año y medio después de que comenzara la revuelta - inicialmente en forma de manifestaciones pacíficas que pedían reformas - las fuerzas de Assad y los insurgentes combaten en un conflicto turbio sin frentes y escaso respeto a las leyes de la guerra.
Assad ha utilizado la aviación y la artillería para golpear las ciudades rebeldes y obligarlas a rendirse, alcanzando zonas civiles y hospitales. Los grupos de defensa de los derechos humanos dicen que sus soldados han cometido masacres. Los rebeldes han matado o cortado el cuello de los simpatizantes de Assad que han capturado, y han lanzado cadáveres desde edificios.
La brutalidad creciente del conflicto aleja cada vez más la posibilidad de una reconciliación y exacerba las divisiones sectarias entre los rebeldes - mayoritariamente suníes -, la comunidad alauita a la que pertenece Assad y las minorías cristiana, drusa y kurda.
Assad podría estar planeando explotar esas divisiones para asegurarse de que, si no puede ganar rotundamente, ningún sucesor pueda monopolizar el poder de la forma en la que tanto él como su padre, Hafez al-Assad, lo han hecho durante cuatro décadas.
"Para sobrevivir, Assad y sus generales alauitas lucharán por convertir Siria en una especie de Líbano, un país fracturado, donde ninguna comunidad puede gobernar", dijo Joshua Landis, profesor de la Universidad de Oklahoma en su blog "Syria Comment".
Landis dijo que la "opción Líbano" de Assad podría ser para "convertir Siria en un pantano y generar caos en(sus) sectas y facciones... El Ejército sirio ya ha sido transformado en gran parte en una milicia alauita".
La oposición dice que un descenso en la violencia y el caos será inevitable si el mundo exterior no hace nada para detenerlo. Continuación...

