Crisis de vivienda inminente, víctimas tormenta EEUU combaten frío

domingo 4 de noviembre de 2012 18:14 GYT
 

Por Ilaina Jonas y Edith Honan

NUEVA YORK, EEUU (Reuters) - Una crisis de vivienda era inminente en Nueva York, mientras víctimas de la enorme tormenta Sandy combatían temperaturas cercanas a cero grados Celsius el domingo si calefacción, y a funcionarios les preocupaba que residentes desplazados no puedan votar en la elección presidencial del martes.

Aún había escasez de combustible y apagones de energía a casi una semana de que una de las peores tormentas en la historia de Estados Unidos inundara casas barrios costeros, dejando a muchos sin calefacción y con necesidad de albergue en Nueva York y Nueva Jersey.

El alcalde Michael Bloomberg, dijo que entre 30.000 y 40.000 personas necesitarían albergue sólo en Nueva York.

"No tenemos muchas viviendas vacías en esta ciudad. Es un problema encontrar vivienda. No vamos a dejar que nadie duerma en la calle", aseguró Bloomberg.

"Pero es un desafío y estamos trabajando en esto lo más rápido que podemos", agregó.

La secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Janet Napolitano, dijo el domingo que las agencias federales buscaban departamentos y cuartos de hotel para personas damnificadas por Sandy.

"Nuestra meta es tratar de sacar a la gente de los albergues", declaró Napolitano en una conferencia de prensa en Nueva Jersey con el gobernador Chris Christie.

Durante la noche del sábado al domingo se encontraron al menos dos cuerpos más en Nueva Jersey -uno muerto por hipotermia- mientras que la cifra total de estadounidenses muertos por Sandy ascendía a al menos 111.   Continuación...

 
<p>Una mujer sale de una farmacia da&ntilde;ada por una inundaci&oacute;n mientras en las calles se observan escombros acumulados, Hoboken, EEUU, nov 2012. Grupos de rescate segu&iacute;an luchando el viernes por develar el alcance de la muerte y la devastaci&oacute;n que dej&oacute; la tormenta Sandy en las costas de Nueva York y Nueva Jersey cuatro d&iacute;as despu&eacute;s de su impacto, al tiempo que aumentaba la ira de los residentes por la falta de combustible y de energ&iacute;a el&eacute;ctrica. REUTERS/Gary Hershorn</p>