Bancos de alimentos en EEUU, preocupados por suministro tras sequía

miércoles 21 de noviembre de 2012 10:46 GYT
 

LOS ANGELES (Reuters) - La peor sequía estadounidense en más de medio siglo debilitó la red de seguridad para 50 millones de estadounidenses que tratan de obtener suficiente comida, mientras que los bancos de alimentos del país están preocupados por la llegada de las fiestas de fin de año.

La demanda por asistencia alimentaria -implacable debido a que la economía estadounidense se recupera lentamente de la peor recesión desde la Gran Depresión- tiende a incrementarse durante este periodo.

El clima adverso para la cosecha este verano en la región agrícola de Estados Unidos elevó el costo desde los granos a la carne. Esto se refleja en precios más altos en los almacenes, pero también significa que el gobierno estadounidense tiene menos necesidad de comprar alimentos claves como carne, manteca de maní, arroz y frutas y verduras enlatadas para apuntalar los precios agrícolas y eliminar excedentes.

La mayoría de los productos obtenidos por el Gobierno en estas compras son enviados a bancos de alimentos estadounidenses, que luego los distribuyen a despensas alimentarias, cocinas comunitarias y refugios de emergencia que son una fuente de seguridad para personas que luchan contra el hambre -entre ellos familias de pocos ingresos, ancianos y personas con discapacidades.

La disminución en las donaciones del Gobierno está exacerbando los problemas causados por un desempleo elevado persistente y una falta de crecimiento en los ingresos de muchos trabajadores de salarios bajos.

"La gente ha estado tolerando problemas económicos por mucho, mucho tiempo (...) Tras varios años de recurrir a todos los recursos que tenemos, estamos empezando a ver que no están alcanzando", dijo Carrie Calvert, directora de políticas impositivas y de materias primas de Feeding America, la organización de ayuda alimentaria más grande de ese país.

Ejecutivos de importantes bancos de alimentos en todo Estados Unidos están preocupados de no poder satisfacer la demanda, que se mantendría hasta que más estadounidenses encuentren trabajos mejor remunerados.

En una señal de la presión sobre los bolsillos de muchos estadounidenses, 47,1 millones de personas usaron cupones alimentarios en agosto de 2012, un máximo sin precedentes que superó los 45,8 millones del año anterior.

Con estas presiones, los suministros disponibles en Los Angeles Regional Food Bank, un importante banco de alimentos en el condado de Los Angeles, cayeron desde un máximo de alrededor de 3,3 semanas en 2010 a menos de dos semanas -lo más bajo en los últimos años, según su presidente y presidente ejecutivo, Michael Flood.

El ajustado suministro alimentario en el último verano obligó al banco a iniciar una lista de espera porque su inventario no alcanza para abarcar más de las 640 agencias que ya provee de alimentos. Ahora hay 565 organizaciones sin fines de lucro en la lista de espera, dijo Flood.

(Por Lisa Baertlein en Los Angeles, reporte adicional de Charles Abbott en Washington)