22 de noviembre de 2012 / 15:58 / hace 5 años

Netanyahu maneja con cautela conflicto en Gaza con miras a elección

Por Crispian Balmer

JERUSALEN (Reuters) - Pocas horas después de que una bomba explotara en un autobús de Tel Aviv, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, acordó una tregua con las mismas personas a las que su Gobierno acusó por el estallido: los miembros de Hamas que lideran Gaza.

La decisión del miércoles de no avanzar hacia una invasión a escala completa sobre la Franja de Gaza, a pesar del ataque en el que 15 personas fueron heridas, contradice cierta imagen internacional de Netanyahu como un belicoso intransigente.

De hecho, la renovada campaña contra los militantes de Hamas en Gaza de ocho días de duración fue la primera operación militar que ordenó luego de siete años en el poder, un verdadero récord en un país que ha entrado en guerra reiteradas veces en sus 64 años de historia.

“Las personas no se dan cuenta de que Netanyahu no es un belicista” dijo Ehud Yaari, del Instituto Washington para Política en Oriente Medio, con sede en Israel.

“Es muy cauteloso y muy comedido. Uno pudo ver eso la última semana. Estableció límites muy bien definidos y fue muy cuidadoso de no salirse de control”, agregó.

Políticos de la oposición en Israel se apresuraron a señalar esta discreción como un fracaso, a la espera de que le cueste votos a Netanyahu en la elección general del 22 de enero, que sondeos previos al conflicto en Gaza indican que ganaría.

“El Gobierno expuso debilidad y duda en la implementación de sus objetivos y la promesa de lograr una calma total para los residentes de Israel”, dijo Yair Lapid, una personalidad televisiva que ha ingresado en la política y se presenta en los próximos comicios.

El diario Maariv también criticó al mandatario israelí, presentando una caricatura que mostraba a un Netanyahu de aspecto triste con un objeto debajo de su brazo en el que se leía: “columna vertebral en alquiler”.

Pese a la burla y a las críticas, parece poco probable que la decisión de evitar una posiblemente sangrienta invasión por tierra sobre la Franja de Gaza le cueste a Netanyahu la próxima elección.

Ningún líder de la oposición en carrera se le asemeja en términos de experiencia o estatura internacional, y la amenaza de seguridad más grande percibida por Israel aún está lejos de resolverse: Irán y su controvertido programa nuclear.

IRÁN, EL FOCO

Israel y sus aliados occidentales creen que Irán está buscando construir armas nucleares. Teherán lo niega, pero Netanyahu dice que es un tema existencial para Tel Aviv y ha prometido resolver el asunto si es electo para un tercer mandato.

Netanyahu ha estado tan focalizado en Irán que los críticos locales señalan que ha perdido de vista el problema más inmediato: el creciente fuego enemigo desde Gaza hacia el sur de Israel.

El Ejército israelí dijo que los militantes islámicos habían lanzado más de 700 proyectiles desde Gaza en los primeros 10 meses del año. Ante la cercanía de las elecciones, Netanyahu y el ministro de Defensa Ehud Barak no pudieron ignorar más el problema.

Se dispusieron los aviones de guerra, se mató al máximo comandante militar de Hamas en un ataque inicial y se apuntó luego al gran arsenal de armas del grupo. Unos 162 palestinos, incluidos 37 niños, y cinco israelíes murieron en los enfrentamientos.

“Tanto Netanyahu como Barak hubieran preferido no avanzar con esta operación y sólo hacerlo cuando el público hubiera dejado en claro que ya era suficiente”, dijo Einat Wilf, que pertenece al Comité de Asuntos Extranjeros y Defensa del Parlamento israelí y es miembro del partido Atzmaut de Barak.

Mientras que Barak visitó las tierras que limitan con Gaza para ver la gran movilización del Ejército ante una eventual invasión, Netanyahu evitó ser captado para las fotos cerca del frente.

“Esto fue deliberado. Netanyahu sabía que esto no terminaría en la derrota de Hamas porque esa nunca fue la meta. Quería posar como el adulto responsable en lo alto de la pirámide”, dijo el analista del Instituto Washington Yaari.

LAZOS INTERNACIONALES

Esta postura posiblemente lo haya ayudado a relajar los vínculos con los líderes tanto de Estados Unidos como de Egipto.

La llamada Primavera Árabe, que llevó a un Gobierno islámico al poder en El Cairo, ha aumentado la preocupación de Israel, que firmó con Egipto un tratado de paz en 1979.

Netanyahu ha tenido conocidos roces en su relación con el presidente estadounidense, Barack Obama, y fue acusado por algunos demócratas de tratar de minar la apuesta del líder de Estados Unidos a la reelección.

Pero las predicciones de los medios de que Netanyahu sufriría un revés no se materializaron durante el conflicto, con Obama respaldando totalmente lo que calificó como el derecho de Israel de defenderse.

Cuando Obama luego dijo que era “preferible” evitar una escalada, Netanyahu rápidamente adoptó la mismo retórica para mostrar que no había discrepancias entre ambos.

De igual modo, la decisión del líder israelí de descartar la invasión evitó lo que posiblemente hubiera sido un desastroso enfrentamiento diplomático con El Cairo. En cambio, Netanyahu obtuvo el respaldo egipcio como garante del cese al fuego de parte de Hamas.

Si, como se espera, se asegura un tercer mandato en enero como jefe de otra coalición de derecha, Netanyahu una vez más presionará para que Irán esté en la cima de la agenda internacional, y Gaza volverá a su vieja posición de disputa.

Editado en español por Ana Laura Mitidieri

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