4 de enero de 2013 / 22:19 / hace 5 años

Discusiones sobre presupuesto amenazan agenda segundo periodo de Obama

Por John Whitesides

WASHINGTON (Reuters) - Tras la feroz batalla por el “abismo fiscal”, las ásperas confrontaciones sobre el presupuesto en Washington amenazan con obstaculizar la agenda del segundo mandato del presidente Barack Obama y limitar sus ambiciones respecto a otras prioridades, como la reforma a la inmigración y el control de armas.

Obama prometió seguir adelante con otros asuntos legislativos durante la contienda fiscal, pero podría terminar dedicando toda su atención a la enconada lucha con los republicanos ante a la proximidad de los plazos para elevar el límite del endeudamiento federal, recortar los gastos y financiar las operaciones gubernamentales.

El mandatario y el Congreso deben llegar a un acuerdo para fines de marzo con respecto a incrementar el techo de la deuda de 16,4 billones de dólares, el destino de 85.000 millones de dólares en recortes automáticos del gasto que fueron pospuestos y la aprobación de un proyecto de ley para financiar al Gobierno después de que expiren las medidas temporarias.

Estos enfrentamientos podrían incluso ser más intensos que las prolongadas semanas de discusiones por el “abismo fiscal” que concluyeron el día de Año Nuevo con un acuerdo para elevar los impuestos a los ricos, dejando a los republicanos divididos y con deseos de una revancha y una quebrantada relación entre Obama y el presidente de la Cámara baja: John Boehner.

“Siempre supusimos que una conclusión bipartidista y amigable respecto al abismo fiscal conduciría a una agenda muy positiva para los próximos dos años, y ocurrió lo opuesto. Eso es un mal presagio para las otras importantes prioridades de Obama”, dijo Jim Kessler, vicepresidente de políticas en el grupo de expertos Third Way.

“Existe un alto nivel de disfunción. No han descifrado aún cómo trabajar en forma conjunta”, dijo Kessler sobre Obama y los republicanos del Congreso.

La disputa respecto al “abismo fiscal” eclipsó a casi todo lo demás en la Casa Blanca durante dos meses.

Un resultado similar en la contienda presupuestaría sería una mala noticia para Obama, socavando el estrecho período de un año a 18 meses cuando en el segundo mandato del presidente teóricamente aún posee la influencia política para lograr sus victorias legislativas más significativas.

“Desde un punto de vista republicano, si usted no desea que Obama consiga algo de oxígeno en estos otros temas, centrarse en el ‘abismo fiscal’ y en todos estos asuntos presupuestarios es una buena manera de hacer que utilice todo el tiempo del que dispone”, dijo el estratega republicano John Feehery, un ex asesor del Capitolio.

Obama ha prometido seguir adelante con una amplia agenda en su segundo mandato centrada en una exhaustiva reforma de inmigración, un impulso a la producción doméstica de energía, la lucha contra el cambio climático y el control de armas. Después del acuerdo sobre el “abismo fiscal”, dijo que no limitaría su agenda por las amenazadoras contiendas presupuestarias.

“Podemos resolver este debate, o al menos, no permitir que esto nos consuma todo el tiempo y que nos impida cumplir con una serie de desafíos a los que nos enfrentamos”, dijo Obama el día de Año Nuevo antes de abordar un vuelo a Hawái para reanudar las vacaciones interrumpidas por la discusión sobre la crisis fiscal.

“No es posible hacer estas cosas. Es una obligación para con nosotros y las futuras generaciones”, declaró.

PREPARADOS PARA LA BATALLA

Los republicanos están preparados para una próxima batalla y consideran que tienen una mayor ventaja sobre Obama que durante las negociaciones acerca del “abismo fiscal”.

La falta de un acuerdo sobre el umbral de la deuda podría traducirse en un incumplimiento de pagos de Estados Unidos o en un nuevo recorte en la calificación crediticia del país, de forma similar a lo ocurrido durante una confrontación similar en el 2011.

Los republicanos dicen que no respaldarán un alza del techo de la deuda federal si no se aplican significativos recortes al gasto, a los que se oponen muchos demócratas, particularmente a programas Medicare y Medicaid para las personas de edad avanzada y los más pobres, los cuales son financiados por el Gobierno.

Funcionarios del Gobierno han prometido actuar con rapidez en enero para producir nuevas leyes sobre el control de armas y la inmigración. La campaña demócrata para restringir la posesión de armas estará encabezada por el vicepresidente Joe Biden, quien fue designado para elaborar una respuesta legal a la masacre de niños en una escuela en Connecticut en diciembre.

Obama también planea introducir una amplia legislación sobre la inmigración este mes. Los republicanos querrán un nuevo incentivo sobre la reforma después de que los hispanos rechazaron rotundamente a su candidato la presidencia Mitt Romney en las elecciones de noviembre, otorgando a Obama más del 70 por ciento de sus votos.

Pero un asesor del líder republicano en el Senado dijo que los temas económicos serían la principal preocupación del Congreso en los próximos meses, postergando la contemplación del control de armas y la inmigración.

Al encarar bloqueos en el Congreso, Obama ha mostrado una predisposición a utilizar órdenes ejecutivas y normas de la agencia para realizar cambios de políticas. Durante la campaña del año pasado, el mandatario ordenó poner fin a las deportaciones de jóvenes inmigrantes indocumentados que llegaron al país cuando eran niños y que nunca cometieron un crimen.

Esta semana, el Departamento de Seguridad Interna cambió sus normas para que sea más fácil para los inmigrantes indocumentados obtener una exención que les permita permanecer en el país mientras solicitan la residencia permanente.

Puesto que los republicanos están motivados a mejorar su apoyo entre los hispanos, existe la posibilidad de que el Congreso trabaje junto con Casa Blanca para aprobar un proyecto de ley de inmigración que eleve la seguridad fronteriza y ofrezca un camino hacia la legalidad a los indocumentados que paguen sus impuestos y multas.

Encontrar este extraño punto óptimo en el que Obama y los republicanos estén de acuerdo podría ser clave para el éxito de un periodo mandato legislativo.

“Lo único que se hace aparte de la economía son las cosas que los republicanos deciden que deben hacerse para su propio futuro político”, manifestó Feehery.

Reporte adicional de Jeff Mason y Thomas Ferraro. Editado en español por Marion Giraldo

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below