Discusiones sobre presupuesto amenazan agenda segundo periodo de Obama

viernes 4 de enero de 2013 18:14 GYT
 

Por John Whitesides

WASHINGTON (Reuters) - Tras la feroz batalla por el "abismo fiscal", las ásperas confrontaciones sobre el presupuesto en Washington amenazan con obstaculizar la agenda del segundo mandato del presidente Barack Obama y limitar sus ambiciones respecto a otras prioridades, como la reforma a la inmigración y el control de armas.

Obama prometió seguir adelante con otros asuntos legislativos durante la contienda fiscal, pero podría terminar dedicando toda su atención a la enconada lucha con los republicanos ante a la proximidad de los plazos para elevar el límite del endeudamiento federal, recortar los gastos y financiar las operaciones gubernamentales.

El mandatario y el Congreso deben llegar a un acuerdo para fines de marzo con respecto a incrementar el techo de la deuda de 16,4 billones de dólares, el destino de 85.000 millones de dólares en recortes automáticos del gasto que fueron pospuestos y la aprobación de un proyecto de ley para financiar al Gobierno después de que expiren las medidas temporarias.

Estos enfrentamientos podrían incluso ser más intensos que las prolongadas semanas de discusiones por el "abismo fiscal" que concluyeron el día de Año Nuevo con un acuerdo para elevar los impuestos a los ricos, dejando a los republicanos divididos y con deseos de una revancha y una quebrantada relación entre Obama y el presidente de la Cámara baja: John Boehner.

"Siempre supusimos que una conclusión bipartidista y amigable respecto al abismo fiscal conduciría a una agenda muy positiva para los próximos dos años, y ocurrió lo opuesto. Eso es un mal presagio para las otras importantes prioridades de Obama", dijo Jim Kessler, vicepresidente de políticas en el grupo de expertos Third Way.

"Existe un alto nivel de disfunción. No han descifrado aún cómo trabajar en forma conjunta", dijo Kessler sobre Obama y los republicanos del Congreso.

La disputa respecto al "abismo fiscal" eclipsó a casi todo lo demás en la Casa Blanca durante dos meses.

Un resultado similar en la contienda presupuestaría sería una mala noticia para Obama, socavando el estrecho período de un año a 18 meses cuando en el segundo mandato del presidente teóricamente aún posee la influencia política para lograr sus victorias legislativas más significativas.   Continuación...