Australia combate centenares de incendios en plena ola de calor

martes 8 de enero de 2013 10:33 GYT
 

Por Rob Taylor

CANBERRA (Reuters) - Bomberos luchaban el martes contra centenares de incendios en Australia en medio de una ola de calor e intensos vientos que dificultan el trabajo, aunque se espera que el fuego no cause grandes daños ni muertos.

Centenares de personas se vieron forzadas a evacuar sus casas en el sudeste del país, mientras que algunos no tuvieron otra opción que refugiarse en sus hogares al verse rodeados por las llamas. Las temperaturas superaron los 45 grados centígrados.

Los equipos de bomberos esperan que la llegada de un frente más fresco por la costa este, que hizo caer las temperaturas 20 grados en cuestión de horas en algunas localidades costeras, alivie la situación.

La gravedad de los incendios hizo recordar a los de 2009, cuando un "sábado negro" murieron 173 personas en el estado de Victoria causando 4.400 millones de dólares (3.376 millones de euros) en pérdidas.

Tras una ola de calor que ya lleva una semana, se han registrado incendios en cinco de los seis estados del país, con más de 137 focos en el más poblado, Nueva Gales del Sur, y en zonas boscosas en torno a la capital, Canberra.

Un centenar de viviendas, la mayoría en la isla de Tasmania, han quedado destruidas por los fuegos de los últimos días y hay muchas personas aún desaparecidas.

Más de 40 incendios permanecían sin control el martes y miles de bomberos y más de 60 aeronaves luchaban contra los focos, algunos de los cuales se sospecha que fueron provocados.

Las autoridades declararon situación catastrófica en cinco áreas de Nueva Gales del Sur, lo que significa que son lugares que han quedado sin control, y recomendaron a la población evacuar la zona.   Continuación...

 
Una columna de humo a consecuencia de un incendio forestal cerca de Cooma, Australia, ene 8 2013. Bomberos luchaban el martes contra centenares de incendios en Australia en medio de una ola de calor e intensos vientos que dificultan el trabajo, aunque se espera que el fuego no cause grandes daños ni muertos. REUTERS/Tim Wimborne