ANALISIS- Mali: una guerra africana que Francia no podía evitar

lunes 14 de enero de 2013 10:56 GYT
 

PARIS (Reuters) - Justo cuando sus líderes estaban definiendo una nueva estrategia de "manos fuera" de Africa, Francia se ha visto empujada a la línea del frente de uno de los campos de batalla más arriesgados del continente en el profundo desierto de Mali.

El apoyo del presidente François Hollande a los ataques aéreos para detener el avance de los rebeldes islamistas sobre la capital, Bamako, aumentó el nivel de amenaza para ocho rehenes franceses retenidos por aliados de Al Qaeda en el Sáhara y para los 30.000 franceses expatriados que viven en las naciones vecinas, la mayoría musulmanas.

También podría provocar un atentado en suelo francés. Sin embargo, en lo que podría ser la decisión más importante de política exterior de su presidencia, Hollande apostó a que no hacer nada suponía un riesgo mayor de que se cree un estado yihadista como el de Afganistán bajo el régimen talibán.

"Debemos detener la ofensiva de los rebeldes, de otra manera toda Mali caerá en sus manos -creando una amenaza para Africa e incluso para Europa", dijo su ministro de Exteriores, Laurent Fabius, a los periodistas para justificar el apoyo al arruinado Ejército nacional de Mali.

Durante meses, los estrategas militares en París habían estado trabajando en un respaldo discreto y limitado a una misión africana que planeaba expulsar a finales de este año a los islamistas de la ex colonia francesa.

Ese escenario se vio súbitamente alterado el jueves, cuando los rebeldes capturaron la ciudad central de Konna, que es la puerta de entrada hacia Bamako, 600 kilómetros más al sur.

Con el Ejército de Mali impotente, Hollande ordenó los primeros ataques militares de su carrera. Ahora Francia ha desplegado 550 tropas, un avión de transporte C-160, helicópteros de ataque y tiene aviones de combate Rafale en estado de alerta.

HOLLANDE TIENE AMPLIO RESPALDO - POR AHORA

La intervención se produjo semanas después de que París fracasara en su intento de rescatar al líder titular de la Republica Centroafricana, otra ex colonia, dejando al presidente François Bozize sin más alternativa que aceptar un pacto para compartir el poder con los insurgentes que amenazan con tomar el control del país rico en minerales.   Continuación...

 
Un soldado realiza una patrulla en el aeropuerto internacional Nice Côte d'Azur en Francia, ene 14 2013. Justo cuando sus líderes estaban definiendo una nueva estrategia de "manos fuera" de Africa, Francia se ha visto empujada a la línea del frente de uno de los campos de batalla más arriesgados del continente en el profundo desierto de Mali. REUTERS/Eric Gaillard