ENFOQUE-Planta de gas en Argelia revela aterradores secretos

lunes 21 de enero de 2013 15:26 GYT
 

Por Lamine Chikhi

ARGEL (Reuters) - La planta de gas en In Amenas ha estado revelando sus secretos a medida que las fuerzas especiales argelinas recorren el vasto complejo encontrando decenas de cuerpos, algunos calcinados e irreconocibles, tras el sangriento final de una de las más graves crisis de rehenes en muchos años.

Cinco días después de que 40 combatientes jihadistas asaltaron la instalación en el desierto no lejos de la frontera libia y de que Argelia respondiera con una amplia operación militar para matarlos o capturarlos, comienzan a emerger detalles de lo que sucedió en el lugar.

Mientras que algunos rehenes escaparon en las primeras etapas de la crisis, las esperanzas se extinguieron para decenas de otros, trabajadores extranjeros y argelinos, después de que el Ejército decidió acabar con los asaltantes.

Quienes escaparon contaron relatos desgarradores. Un británico contó cómo los atacantes le colocaron explosivos plásticos Semtex hasta el cuello, amarraron sus manos y le mantuvieron la boca cerrada con cinta adhesiva. Otro hombre permaneció oculto debajo de su cama durante día y medio cuando los combatientes jihadistas revisaron el complejo residencial de los trabajadores.

Fuentes argelinas dijeron que los atacantes llegaron desde Libia, pero dos de los combatientes islamistas cuyos cuerpos fueron recuperados parecían ser canadienses.

Trabajadores de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Japón, Rumania, Noruega y Filipinas se incluían entre los muertos o desaparecidos, con la cifra de víctimas fatales entre trabajadores y asaltantes apuntando a 80, y seguía subiendo.

La planta de gas de In Amenas probablemente parecía inexpugnable para muchos de los que allí trabajaban, rodeada por un cerco, a cientos de kilómetros de cualquier lugar y con el Ejército argelino patrullando los caminos del desierto que llevan a la instalación.

Era un espejismo. Libia, gobernada con mano dura durante varias décadas por Muammar Gaddafi y convertida en una feria de armas ahora abierta para la Jihad, se ubica a sólo 80 kilómetros de distancia. En cualquier caso, el enemigo ya estaba probablemente dentro del complejo.   Continuación...