Obama lleva campaña de reglamentación de armas a región central EEUU

lunes 4 de febrero de 2013 12:10 GYT
 

WASHINGTON (Reuters) - El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, lleva el lunes su campaña de control de armas de fuego a Mineápolis, donde una serie de esfuerzos ha ayudado a frenar la violencia en un estado que también tiene una fuerte cultura de caza.

"Mineápolis es una ciudad que ha tomado medidas importantes para reducir la violencia armada y fomentar debates en la comunidad sobre que otras medidas se pueden necesitar", dijo un funcionario de la Casa Blanca, hablando bajo condición de anonimato.

El estado de Minnesota es emblemático de los desafíos que Obama encontrará para promover el control de armas en el Congreso.

Si bien los dos senadores demócratas del estado dicen simpatizar con medidas para frenar la violencia armada, la Asociación Nacional del Rifle -principal grupo estadounidense a favor de la tenencia de armas- apoyó a los cuatro republicanos y a dos de los demócratas que representan a Minnesota en el Congreso, según datos compilados por el Centro de Política Responsable (CRP, por su sigla local).

Obama busca avanzar rápidamente para aprobar leyes antes de que se desvanezca el recuerdo de la matanza en diciembre en una escuela de Newtown (Connecticut), en la que 20 menores y 6 adultos perdieron la vida a manos de un atacante armado.

El 16 de enero, Obama propuso controles de antecedentes criminales en toda venta de armas de fuego, incluso las compras privadas, prohibiendo las llamadas "armas de asalto" y limitando los cargadores a 10 municiones.

Los esfuerzos para controlar las armas de fuego enfrentan un duro debate político contra fuertes grupos en defensa de la tenencia de armas y una larga tradición estadounidense de cazadores y propietarios de armas de fuego. El derecho a portar armas es una garantía constitucional para los estadounidenses.

La iniciativa de prohibir los rifles de asalto es considerada la más difícil de aceptar de las propuestas del presidente, en un país donde muchos estadounidenses ven al control de armas de fuego como una violación de sus derechos y un ejemplo de extralimitación gubernamental.

Sin embargo, la masacre de Newtown movilizó el apoyo hacia medidas para restringir el acceso a ciertas armas y municiones. Obama ha puesto al vicepresidente Joe Biden a cargo de la tarea de empujar al Congreso a aprobar leyes que dificultarían que las personas con antecedentes criminales o con desequilibrios mentales obtengan armas.

La visita de Obama a Mineapólis, que en enero fue sede de una cumbre regional sobre armas, es el primer viaje del presidente fuera de Washington para promocionar su agenda sobre armas y violencia.

(Editado por Hernán García)