Gobierno tunecino cae tras asesinato de crítico opositor

miércoles 6 de febrero de 2013 18:59 GYT
 

Por Tarek Amara

TUNEZ (Reuters) - Los islamistas en el poder de Túnez disolvieron el miércoles al Gobierno y prometieron rápidas elecciones en un intento por calmar las mayores protestas desde la revuelta de dos años atrás, causadas por el asesinato de un líder opositor.

El anuncio del primer ministro Hamadi Jebali de que un gabinete interino de tecnócratas reemplazará a la coalición islamista se dio al final de una jornada que comenzó con el asesinato de Chokri Belaid, un abogado de izquierda y político que hablaba por muchos quienes temen que los radicales religiosos estén quitando las libertades ganadas con las revueltas de Primavera Arabe.

Durante el día, los manifestantes se enfrentaron a la policía en las calles de la capital y otras ciudades, incluida Sidi Bouzid, el epicentro de la revolución que derrocó a Zine al-Abidine Ben Ali en enero del 2011.

En la capital, la multitud incendió la sede de Ennahda, el partido islamista moderado que ganó la mayoría de los escaños en una elección legislativa hace 16 meses.

Jebali, de Ennahda, habló en televisión en la noche para declarar que las semanas de diálogo entre varios partidos políticos para reestructurar el Gobierno fracasaron y que reemplazará su gabinete con tecnócratas no partidistas hasta que se realicen elecciones lo más pronto posible.

Los incidentes del miércoles, en los que la policía dijo murió un oficial, habrían llevado a Jebali, que permanecerá como primer ministro, a tomar las medidas.

"Después del fracaso de las negociaciones entre las partes sobre un cambio de gabinete, decidí formar un pequeño gobierno tecnócrata", dijo.

"El asesinato de Belaid es un asesinato político y el asesinato de la revolución tunecina", agregó.   Continuación...

 
Un grupo de forenses revisa el vehículo del político Shokri Belaid en Túnez, feb 6 2012. La muerte a tiros de un político de la oposición en Túnez llevó el miércoles a miles de manifestantes a las calles de la capital y de Sidi Buzid, epicentro de la revuelta que dio inicio a la Primavera Arabe y derrocó al presidente tunecino. REUTERS/Zoubeir Souissi