Benedicto XVI realiza última audiencia, admite dificultades en su papado
Por Philip Pullella
CIUDAD DEL VATICANO (Reuters) - El Papa Benedicto XVI tuvo una emotiva despedida el miércoles durante su última audiencia general, donde reconoció "los mares embravecidos" que marcaron su pontificado "cuando parecía que el Señor estaba durmiendo".
En una inusual muestra de efusividad en público para un hombre sumamente reservado, el líder católico aludió a los momentos más complicados de su papado, asediado por escándalos de abusos sexuales, filtraciones de documentos privados del pontífice y reportes sobre disputas entre sus asesores más cercanos.
"Gracias, estoy muy conmovido", dijo Benedicto XVI ante una multitud de más de 150.000 personas congregadas en la Plaza San Pedro, un día antes de convertirse en el primer Papa en renunciar en 600 años.
Afirmó que tenía mucha confianza en el futuro de la Iglesia Católica, que su decisión de renunciar fue tomada pensando en el bien de la institución y pidió a los fieles que rezaran por los cardenales que elegirán a su sucesor en momentos de crisis.
El Vaticano sostuvo que el discurso, interrumpido varias veces por los aplausos y gritos de "Benedicto, Benedicto", fue el último emitido por el pontífice, que desde el jueves por la noche tendrá el título de "Papa emérito".
"Hubo momentos de alegría y luz, pero también momentos que no fueron fáciles (...) Hubo momentos, tal como se han sucedido en la historia de la Iglesia, en que los mares estuvieron embravecidos y el viento sopló en contra, cuando pareció que el Señor estaba durmiendo", manifestó.
El discurso de Benedicto XVI finalizó entre sonoros aplausos, provenientes de una multitud que incluso ocupó calles aledañas a la plaza y entre los que estaban varios de los cardenales que elegirán a su sucesor en el cónclave a puertas cerradas el mes próximo.
"Dí este paso en completa conciencia de su gravedad y rareza, pero también con profunda serenidad", dijo Benedicto XVI. Continuación...

