6 de junio de 2014 / 20:51 / en 4 años

Putin y líder ucraniano conversan en aniversario de desembarco en Normandía

COLLEVILLE-SUR-MER Francia (Reuters) - Los presidentes de Rusia y Ucrania se reunieron el viernes por primera vez desde que Moscú anexionó Crimea, abriendo el camino al fin del conflicto de cuatro meses, en el marco de las conmemoraciones del 70 aniversario del desembarco en Normandía, en Francia, durante la Segunda Guerra Mundial.

El presidente electo de Ucrania, Petro Poroshenko (derecha), pasa frente al mandatario ruso Vladimir Putin durante la conmemoración del septuagésimo aniversario del Día D en Ouistreham, en Francia. 6 de junio de 2014. El presidente electo de Ucrania, Petro Poroshenko (derecha), pasa frente al mandatario ruso Vladimir Putin durante la conmemoración del septuagésimo aniversario del Día D en Ouistreham. REUTERS/Christophe Ena/Pool

El presidente francés, Francois Hollande, y la canciller alemana, Angela Merkel, reunieron al presidente ruso Vladimir Putin y al presidente electo de Ucrania, Petro Poroshenko, en un encuentro de 15 minutos antes de un almuerzo oficial para los dignatarios.

Putin también tuvo una reunión igualmente breve con el presidente estadounidense, Barack Obama. Según un funcionario de la Casa Blanca, Obama instó al líder ruso a reconocer a Poroshenko como líder ucraniano y a que cese su apoyo a los separatistas del este del país.

Autoridades francesas habían estado tramando durante semanas emplear el aniversario número 70 de los desembarcos del Día D, un evento clave que ayudó al fin de la Segunda Guerra Mundial, para intentar acercar posiciones en la peor crisis de seguridad europea desde el final de la Guerra Fría.

La oficina de Hollande dijo que Poroshenko y Putin dieron la mano y acordaron empezar en pocos días conversaciones detalladas sobre un cese al fuego entre fuerzas del Gobierno de Kiev y separatistas prorrusos en el este de Ucrania.

Poroshenko, que llegó al poder tras protestas prooccidentales calificadas de golpe de Estado por Putin, fue fotografiado serio mientras estaba de pie junto al líder ruso y Merkel.

“Fue un intercambio normal, serio entre dos líderes”, dijo un funcionario de la oficina de Hollande, quien agregó que esa reunión se había preparado en varios días de contactos, pero que se mantuvo en secreto hasta que se concretó. “Esto marca un progreso tentativo que él (Hollande) aplaude, particularmente considerando esta ocasión tan simbólica para la paz”, agregó.

Putin dijo a los periodistas que viajaron al lugar que dio la bienvenida a las propuestas de Poroshenko para terminar el conflicto. Sin embargo, no quiso comentarlas y dijo que Ucrania debe detener lo que llamó operaciones militares “punitivas” contra separatistas prorrusos.

Sin embargo, Putin añadió: “Siento que la actitud fue correcta en el conjunto (...) Si esto (el plan) sucede, entonces creará las condiciones para el desarrollo de relaciones en otras áreas, incluyendo la economía”.

BUENAS POSIBILIDADES

La agencia Interfax en Ucrania citó a Poroshenko diciendo que esperaba que un “representante ruso” visitase el país para discutir las ideas del plan. Añadió que veía “buenas posibilidades” de que pudiese ser implementado.

Hollande convidó a Poroshenko a Normandía como su invitado personal a último minuto en un esfuerzo por romper el hielo entre Moscú y Kiev, mientras los enfrentamientos continuaban en el este de Ucrania entre fuerzas del Gobierno y separatistas prorrusos. Los rebeldes derribaron un avión del ejército ucraniano el viernes y mataron a un miembro de las fuerzas especiales del Ministerio del Interior en el bastión de Slaviansk, donde los residentes dijeron que el bombardeo duró todo el día.

El responsable de la Casa Blanca dijo que Putin y Obama, quien evitó el contacto con el líder ruso durante la estancia de ambos en París el jueves, también habían hablado entre ellos antes del almuerzo.

“El presidente Obama dejó claro que una baja de la tensión depende de que Rusia reconozca al presidente electo Poroshenko como el líder legítimo de Ucrania, cese su apoyo a los separatistas en el este de Ucrania y detenga el suministro de armas y material en la frontera”, dijo el asesor de seguridad, Ben Rhodes a reporteros que acompañaban a Obama en el viaje.

Líderes mundiales y veteranos de guerra rindieron tributo más temprano a los soldados caídos en la liberación de Europa del avance de la Alemania nazi, en una serie de ceremonias alrededor de las playas de Normandía, donde las fuerzas aliadas desembarcaron el 6 de junio de 1944.

Coronas, desfiles y paracaidistas conmemoraron el mayor ataque anfibio de la historia, ocurrido en la Segunda Guerra Mundial, cuando 160.000 soldados estadounidenses, británicos y canadienses desembarcaron para enfrentar a las fuerzas alemanas, propiciando su derrota y el advenimiento de la paz en Europa.

EL CURSO DE LA HISTORIA

Flanqueado por encorvados veteranos de guerra, algunos en sillas de ruedas, Obama se unió a Hollande para reafirmar la solidaridad entre ambos países en el Cementerio Americano de Normandía, ante las 9.387 lápidas de mármol de los soldados estadounidenses caídos.

Obama dijo que el trecho de 80 kilómetros de costa de Normandía -donde los soldados aliados arribaron bajo fuego en playas denominadas en clave Omaha, Utah, Gold, Sword y Juno- era una “diminuta franja de arena sobre la que yace más que el destino de una guerra, sino el curso de la historia de la humanidad”.

“Y nuestra victoria en esa guerra determinó no sólo un siglo, sino que moldeó la seguridad y el bienestar de toda la posteridad”, agregó.

El mandatario comparó los sacrificios de la Segunda Guerra Mundial con los soldados estadounidenses muertos en combate desde los ataques contra Estados Unidos por parte de militantes islámicos de Al Qaeda el 11 de septiembre de 2001.

“La generación de soldados del 9/11” entendió que la “gente no puede vivir en libertad a menos que las personas libres estén preparadas para morir por eso”, dijo.

Hollande declaró que Francia “nunca olvidará la solidaridad entre ambas naciones, solidaridad basada en un ideal compartido, una aspiración, una pasión por la libertad”.

Veintiún líderes extranjeros asistieron a la serie de conmemoraciones, incluyendo la reina británica Isabel II y el primer ministro David Cameron y el canadiense Stephen Harper.

Reporte adicional de Nick Vinocur en París, Alexei Anishchuk en Deauville; Escrito por Alexandria Sage, Traducido por Mesa de Santiago de Chile y Redacción de Madrid. Editado en español por Lucila Sigal/Gabriela Donoso/Juana Casas

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