1 de febrero de 2015 / 14:53 / en 3 años

Obama propone impuesto a ganancias de compañías EEUU en el exterior

WASHINGTON (Reuters) - El presupuesto fiscal 2016 del presidente Barack Obama buscará aplicar nuevos impuestos a ganancias de billones de dólares que compañías estadounidenses obtienen en el exterior y establecer una estrategia para gravar esas utilidades en el futuro, pero el domingo los republicanos eran escépticos sobre el plan.

El presupuesto fiscal 2016 del presidente Barack Obama impondría un impuesto excepcional de un 14 por ciento a unos 2 billones de dólares de ganancias no gravadas obtenidas en el exterior por compañías estadounidenses, y usaría el dinero para financiar proyectos de infraestructura, dijo un funcionario de la Casa Blanca. En la imagen, Obama en la Casa Blanca en Washington el 30 de enero de 2015. REUTERS/Larry Downing

Reviviendo un antiguo debate sobre la evasión fiscal de las compañías, Obama busca cerrar las lagunas fiscales que permiten que las corporaciones multinacionales eviten pagar impuestos sobre sus ganancias activas en el extranjero, dijo la Casa Blanca.

En el presupuesto fiscal que será divulgado el lunes, Obama pediría un impuesto extraordinario de un 14 por ciento sobre ganancias estimadas en 2,1 billones de dólares obtenidas en el exterior durante años por multinacionales como General Electric, Microsoft, Pfizer Inc y Apple Inc.

Obama buscaría también gravar con un impuesto de un 19 por ciento las utilidades futuras obtenidas en el extranjero, dijo la Casa Blanca.

Actualmente, esas ganancias deberían ser gravadas a una tasa del 35 por ciento, pero muchas compañías evitan hacerlo mediante una laguna fiscal que permite diferir el pago de impuestos por las ganancias activas que no son ingresadas a Estados Unidos, o repatriadas.

Los 238.000 millones de dólares obtenidos con el impuesto extraordinario serían destinados a reparaciones y mejoras de caminos, puentes, sistemas de tránsito y redes de transporte de mercancías, lo que permitiría reabastecer el Highway Trust Fund como parte de un paquete de 478.000 millones de dólares, dijo la Casa Blanca.

La propuesta de presupuesto anual es tanto un documento político como una hoja de ruta fiscal que necesita el visto bueno parlamentario para entrar en vigor. Dada la actual división política del Congreso, gran parte de lo que se exponga el lunes probablemente no se convierta en ley.

El presupuesto de Obama establecerá un objetivo de gasto de 4 billones de dólares para el año fiscal 2016, incluyendo un déficit de 474.000 millones de dólares, que representaría un razonable 2,5 por ciento del producto interno bruto de Estados Unidos, reportó el New York Times el domingo.

El presupuesto también incluye 105 millones de dólares para la “asistencia de ajuste comercial” para ayudar a los empleados que han sido afectados por pactos de libre comercio, dijo.

Estas propuestas de Obama son parte de un amplio paquete de reformas tributarias que el presidente dice que tiene como objetivo ayudar a la clase media estadounidense.

Los republicanos, que tomaron el control del Senado y ampliaron su mayoría en la Cámara de Representantes tras las elecciones de noviembre, han dicho que la reforma impositiva es un área en la que esperan encontrar acuerdos con los demócratas y con la Casa Blanca, aunque hasta ahora las propuestas de Obama han sido recibidas con poco entusiasmo.

Sobre la propuesta a las ganancias en el extranjero, Brendan Buck -asesor de Paul Ryan, principal referente republicano en temas impositivos en la Cámara- respondió por correo electrónico que la reforma debería tratar de simplificar el código impositivo y bajas las tasas.

“Si esa es la postura que quiere tomar el Gobierno, habrá lugar para que hallemos coincidencias”, dijo.

“No lo habrá, sin embargo, si en cambio el presidente quiere castigar a las compañías estadounidense con grandes alzas de impuestos sólo para incrementar el gasto y agregar más complejidad al código”, agregó.

Washington ha eludido la reforma tributaria durante décadas. Este año hubo rumores sobre el tema, pero el consenso está lejos de ser logrado.

Obama ya ha ofrecido recortar los impuestos a las ganancias corporativas, pero quiere contrarrestar las pérdidas de ingresos fiscales que podrían resultar cerrando las lagunas legales. Las propuestas de los republicanos han variado, pero en general buscar recortes más profundos.

La Casa Blanca dijo que según la nueva postura sobre las ganancias en el extranjero las compañías tendrían que pagar un 19 por ciento sobre todas sus ganancias en el exterior a medida que las obtengan, mientras que obtendrían crédito fiscal por los gravámenes que paguen en el extranjero.

Después de este pago inicial, las ganancias en el extranjero podrán ser reinvertidas en Estados Unidos sin impuestos adicionales.

“El gravamen de transición significaría que las compañías tienen que pagar impuestos en Estados Unidos ahora sobre los 2 billones dólares que ya tienen en el extranjero, en lugar de poder demorar el pago de impuestos en el país de manera indefinida”, dijo un funcionario de la Casa Blanca.

“A diferencia de la exención de repatriación voluntaria, a la que el presidente se opone y con la que se perderían ingresos, el presidente propuso un impuesto extraordinario de transición, un impuesto obligatorio sobre ganancias en el extranjero previamente no gravadas, sin importar si éstas son repatriadas o no”, agregó.

Reporte adicional de Bill Trott; traducido por María Cecilia Mora, editado en español por Hernán García

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below