13 de febrero de 2015 / 17:58 / en 3 años

Confianza del consumidor de EEUU cae desde máximos en 11 años

Vista general de Times Square en Nueva York. Imagen de archivo, 4 febrero, 2015. La confianza del consumidor de Estados Unidos cayó inesperadamente en febrero desde un máximo en 11 años, en medio de preocupaciones sobre una desaceleración del crecimiento económico, lo que sugiere que una reciente debilidad en el gasto podría durar un tiempo. REUTERS/Carlo Allegri

WASHINGTON (Reuters) - La confianza del consumidor de Estados Unidos cayó inesperadamente en febrero desde un máximo en 11 años, en medio de preocupaciones sobre una desaceleración del crecimiento económico, lo que sugiere que una reciente debilidad en el gasto podría durar un tiempo.

El retroceso de la confianza tuvo lugar pese a un fuerte aumento del empleo en los últimos tres meses, de señales de aceleración en el incremento de los salarios y de precios más bajos de la gasolina, todos factores que los economistas esperaban que impulsaran al gasto del consumidor en los próximos meses.

“En la situación actual, el retroceso de la confianza, junto al declive en las ventas minoristas, apunta a un crecimiento más lento del gasto del consumidor en el primer trimestre”, dijo Jennifer Lee, economista senior de BMO Capital Markets en Toronto.

La Universidad de Michigan dijo el viernes que su índice preliminar de confianza del consumidor bajó a 93,6 a comienzos de febrero frente a una lectura final de 98,1 en enero. Aún así, el índice se ubicó en su segundo nivel más alto desde enero de 2007.

Economistas consultados por Reuters esperaban que el índice de confianza se mantuviera estable en 98,1.

A comienzo de este mes, los hogares eran menos optimistas sobre las condiciones económicas actuales, así como sobre el panorama para los próximos seis meses.

El sondeo también mostró una caída significativa en las intenciones de las familias de comprar bienes duraderos manufacturados, mientras que los planes para adquirir automóviles no registraron mayores cambios.

El gasto del consumidor, que responde por más de dos tercios de la actividad económica en Estados Unidos, se debilitó en diciembre y enero, sorprendiendo a los economistas, que aguardaban que los precios más bajos de la gasolina y un mercado laboral relativamente sólido desataran una ola de gastos.

El menor gasto del consumidor ha llevado a los economistas a reducir sus estimaciones para el crecimiento en el primer trimestre.

Aún así, los economistas permanecen optimistas sobre las posibilidades para lo que resta del año y prevén que el crecimiento este año sea el más enérgico desde 2005, impulsado en parte por el gasto del consumidor.

“Los consumidores parecen estar calibrando su evaluación de las condiciones económicas actuales y sus expectativas para el futuro, pero el declive en la confianza no debe provocar alarma”, dijo el jefe de inversiones de Plante Moran Financial Advisors en Kalamazoo, Michigan, Jim Baird.

PRESIONES INFLACIONARIAS CONTENIDAS

En otro reporte, el Departamento del Trabajo mostró que los precios de las importaciones registraron en enero su mayor caída en seis años debido a una baja de los costos del petróleo y de varios otros bienes, lo que apuntaba a presiones inflacionarias contenidas en el mediano plazo.

Los precios de las importaciones se desplomaron un 2,8 por ciento el mes pasado, el mayor declive desde diciembre de 2008, después de contraerse un 1,9 por ciento en diciembre. Se trató del séptimo mes consecutivo de declives en los precios de las importaciones.

“Este informe establece el escenario para declives tanto en la inflación al productor y al consumidor en enero”, comentó el economista jefe de RDQ Economics en Nueva York, John Ryding.

“Sin embargo, creemos que la economía de Estados Unidos está pasando por un ajuste ante los precios mucho más bajos de la energía y esto no indica el surgimiento de una dinámica deflacionaria sostenida”, agregó.

En los 12 meses hasta enero, los precios de las importaciones cayeron un 8,0 por ciento, la mayor baja interanual desde septiembre de 2009.

Los precios del crudo se han desplomado casi un 60 por ciento desde junio, mientras que la mayor producción de esquisto en Estados Unidos y la debilidad de la demanda han provocado un exceso de suministros en el mercado.

Al mismo tiempo, el dólar se ha fortalecido significativamente frente a las monedas de los principales socios comerciales de Estados Unidos, lo que ha alejado aún más a la inflación de la meta de la Reserva Federal de un 2 por ciento.

Editado en español por Patricio Abusleme

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