10 de febrero de 2017 / 17:59 / en 9 meses

Plaga de langostas en Bolivia amenaza con dañar cosecha de maíz tras pobre campaña anterior

LA PAZ (Reuters) - El Gobierno boliviano comenzará el viernes la lucha contra una inusual plaga de langostas que podría causar pérdidas en la cosecha de maíz y que está generando temor en los agricultores, luego de que el año pasado el país sudamericano tuvo que importar cereal desde Argentina.

Cerca del 1 por ciento del área maicera de Bolivia -que tiene dos cosechas del cereal por año- está afectada por la invasión de langostas sudamericanas. La plaga fue reportada hace dos semanas en Cabezas, un pueblo del departamento de Santa Cruz, la mayor región agrícola del país.

“Hay unos 500 productores de diferentes tamaños afectados. Estamos hablando de unas 1.000 hectáreas afectadas, pero el problema sigue”, dijo a Reuters el presidente de la Asociación de Productores de Maíz y Sorgo (Promasor), Vicente Gutiérrez.

Personal del Programa de Langostas del ente sanitario de Argentina está colaborando con el Gobierno y los agricultores bolivianos para evitar que la plaga se expanda a otras regiones.

“Esperamos que sea una visita pasajera, pero según información técnica va a ser difícil erradicarla. Vamos a tener que prepararnos para acabar con esta langosta voladora que está haciendo mucho daño a la producción agropecuaria”, dijo el presidente de Bolivia, Evo Morales.

“Ellos (Argentina) dicen que ya conviven desde 1920 (con la plaga). Nosotros estamos aprendiendo a cómo combatir este mal”, agregó en una conferencia de prensa.

Las autoridades planeaban fumigar el viernes al menos 300 hectáreas de un total de 17.000 hectáreas programadas para ser fumigadas preventivamente en el municipio de Cabezas.

“Es una lucha que no va a ser corta. Estamos tratando de identificar dónde son las oviposiciones, donde podemos identificar las bandas de ninfas, que son los estados iniciales de la plaga. Es ahí donde el control se hace más eficiente y más efectivo”, explicó Reinaldo Díaz, presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo.

El sector agrícola boliviano ha proyectado para este año una cosecha superior a las 900.000 toneladas de maíz y sorgo, un volumen suficiente para abastecer al mercado doméstico y que incluso dejaría un excedente exportable de 50.000 toneladas.

El año pasado, la peor sequía en 25 años recortó la cosecha a entre 750.000 y 800.000 toneladas, dijo Gutiérrez, lo que obligó al país a importar maíz y sorgo, algo poco habitual que generó preocupación entre los agricultores, quienes reclaman al Gobierno que apruebe el uso de variedades transgénicas de maíz.

Esa mala experiencia reciente está poniendo nerviosos a los chacareros.

“La importación (de granos) le da trabajo a los argentinos, le quita a los bolivianos, eso es perjudicial, eso no es correcto. Tiene que restringirse”, advirtió Gutiérrez.

Sobre la base de datos preliminares del estatal Instituto Nacional de Estadística, el privado Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) informó a Reuters que en 2016 Bolivia importó unas 103.000 toneladas de maíz, principalmente de Argentina, para abastecer a la industria avícola y de carne porcina.

Editado por Maximiliano Rizzi, Patricio Abusleme y Silene Ramírez

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below