19 de julio de 2017 / 20:44 / hace 2 meses

Adicción e intriga: dentro del golpe de palacio en Arabia Saudita

De izquierda a derecha, el príncipe saudí Mohammed bin Nayef, el rey saudí Salman y Mohammed bin Salman en Riyadh. 25 de abril de 2016. Agencia de Prensa Saudí/vía REUTERS. ATENCIÓN EDITORES - SOLO PARA USO EDITORIAL. NO ESTÁ A LA VENTA Y NO SE PUEDE USAR EN CAMPAÑAS PUBLICITARIAS. ESTA IMAGEN HA SIDO ENTREGADA POR UN TERCERO Y SE DISTRIBUYE EXÁCTAMENTE COMO LA RECIBIÓ REUTERS COMO UN SERVICIO A SUS CLIENTES.

(Reuters) - Mohammed bin Nayef, una figura poderosa en el aparato de seguridad de Arabia Saudita durante las últimas dos décadas y el siguiente en la línea del trono, fue convocado para reunirse el martes 20 de junio con el rey Salman bin Abdulaziz en el cuarto piso del palacio real en La Meca.

    Allí, según una fuente cercana a MbN -como se le conoce-, el rey le ordenó que diera un paso al costado en favor del hijo favorito del rey, Mohammed bin Salman. La razón: una adicción a los analgésicos estaba nublando el juicio de MbN.

“El rey se reunió con MbN. Ambos estaban solos en la habitación y le dijo: ‘Quiero que renuncies, no escuchaste el consejo de recibir tratamiento para tu adicción, que afecta peligrosamente a tus decisiones’”, dijo la fuente cercana a MbN.

    Los nuevos detalles sobre el encuentro entre el monarca y MbN, que desencadenó el golpe de palacio de facto, ayudan a explicar los acontecimientos que están reformando el liderazgo del mayor exportador mundial de petróleo.

Reuters no pudo confirmar de manera independiente los problemas de adicción de MbN.

Un alto funcionario saudita dijo que la versión es totalmente “infundada y falsa además de un sinsentido”.

“La historia que aquí se presenta es una total fantasía digna de Hollywood”, dijo el funcionario en un comunicado dirigido a Reuters.

    No obstante, fuentes con conocimiento de la situación dijeron que el rey estaba decidido a convertir a su hijo en heredero del trono y utilizó los problemas de MbN como pretexto para hacerlo a un lado.

Tres fuentes de la realeza saudí, cuatro funcionarios árabes con vínculos con la Casa de Saud y varios diplomáticos en la región dijeron a Reuters que MbN se sorprendió al recibir órdenes de apartarse.

    “Fue un gran golpe para MbN”, dijo una fuente política saudí cercana a MbN. “Fue un golpe, no estaba preparado”.

Las fuentes dijeron que MbN no esperaba ser sustituido por el a menudo impulsivo Mohammed bin Salman, quien en opinión de MbN cometió varios errores de política, como su manejo del conflicto de Yemen y la reducción de los beneficios financieros para los funcionarios.

    El ascenso dejó grandes poderes en manos de Mohammed bin Salman, de 32 años, también conocido como MbS, y parece diseñado para acelerar su llegada al trono.

Si acaba reinando, el joven príncipe presidirá un país que afronta tiempos difíciles por el desplome de los precios del petróleo, el conflicto en Yemen, la rivalidad con un Irán envalentonado y una crisis diplomática importante en el Golfo Pérsico.

    La fuente cercana a MbN reconoció que tenía problemas de salud, que se agravaron después de que un atacante de Al Qaeda intentó hacerse estallar frente a él en su palacio en 2009. Los problemas de salud fueron corroborados por otras tres fuentes en Arabia Saudita y fuentes oficiales árabes con vínculos con la familia real.

Una fuente árabe con estrechas relaciones con los saudíes también proporcionó una descripción similar de la reunión en la que el rey Salman pidió a MbN que renunciara debido a su presunta adicción.

    Las fuentes dijeron que MbN tenía metralla en su cuerpo que no podía ser retirada y dependía de fármacos como la morfina para aliviar el dolor. Una fuente dijo que MbN fue tratado en clínicas de Suiza en tres ocasiones en los últimos años. Reuters no pudo confirmarlo de forma independiente.

UN GOLPE DE PALACIO

El rey se adelantó a una reunión del Consejo Político y de Seguridad. La cita debía comenzar a las 11 de la noche, pero pocas horas antes, MbN recibió lo que consideró una llamada telefónica de rutina de Mohammed bin Salman. Según la fuente cercana a MbN, Mohammed bin Salman le dijo a MbN que el monarca quería verlo.

En las horas que siguieron a la reunión en la que MbN fue despedido, el Consejo de Lealtad de la Casa de Saud, integrado por los miembros más importantes de la familia gobernante, fue informado de una carta escrita en nombre del rey.

Redactada por los asesores de palacio de MbS, dijo que MbN tenía una condición médica -adicción a los fármacos- y “llevamos más de dos años intentando persuadirle en vano para que busque tratamiento”.

    “Debido a esta peligrosa situación, creemos que debe ser relevado de su cargo y que Mohammed bin Salman sea nombrado en su lugar”, dijo la fuente saudí cercana a MbN citando extractos de la carta.

La carta fue leída por teléfono a los miembros del Consejo, mientras que MbN era mantenido aislado en una habitación durante toda la noche, sin teléfono móvil ni contacto con sus ayudantes. Sus guardaespaldas de las unidades paramilitares de elite del Ministerio del Interior también fueron reemplazados.

    Se envió a representantes donde los miembros del Consejo para obtener sus firmas. De los 34, firmaron todos menos tres. El golpe había funcionado.

Las llamadas de los miembros del Consejo que respaldaron la salida de MbN fueron grabadas y un consejero de palacio se las reprodujo para demostrar la fortaleza de las fuerzas en su contra y para desalentar cualquier impulso de resistir que pudiese tener el príncipe heredero de 57 años.

    Según dos fuentes saudíes con lazos con la Casa Real, solo tres miembros del Consejo se opusieron al derrocamiento: el exministro del Interior Ahmed bin Abdulaziz; Abdulaziz bin Abdallah, un representante de la familia del difunto rey Abdallah; y el príncipe Mohammad bin Saad, ex vicegobernador de Riad. Los tres no pudieron ser contactados inmediatamente para hacer comentarios.

Al amanecer, MbN se rindió. Le dijo a un consejero palaciego que estaba listo para ver al rey. La reunión fue corta. MbN accedió a renunciar y firmar un documento a ese efecto.

    Cuando abandonó las dependencias reales, se sorprendió al ver a MbS esperándolo, dijo el asesor. MbN fue abrazado y besado por MbS mientras las cámaras de televisión rodaban.

    Poco después, se hizo pública una declaración ya escrita anunciando la decisión del rey de convertir a su hijo en el príncipe heredero. Éste fue el material emitido en todos los medios saudíes y del Golfo durante las siguientes horas y días.

ARRESTO DOMICILIARIO

MbN permanece bajo arresto domiciliario para mantenerlo fuera de circulación después de su derrocamiento, sin permiso para recibir visitas, excepto los familiares cercanos. No recibe llamadas, dijo la fuente. En la semana pasada solo se le concedió permiso para ver a su anciana madre con los nuevos guardias que le fueron asignados.

La fuente dijo que a MbN le gustaría llevar a su familia a Suiza o Londres, pero que el rey y MbS habían decidido que debía quedarse. “No le dieron ninguna opción”, aseguró.

La Casa Blanca y la CIA no quisieron hacer comentarios. Un alto funcionario del gobierno estadounidense dijo que Washington sabía que MbS era el favorito del rey, pero “más allá de eso es muy opaco”.

El ascenso de MbS había sido pronosticado por algunos funcionarios saudíes y occidentales, pero llegó mucho antes de lo esperado con una salida apresurada de MbN. Desde la llegada del rey Salman hubo indicios claros de que MbS era el favorito sobre MbN, preparando el escenario para que el joven príncipe eclipsara al heredero formal al trono.

MbS recibió poderes sin precedentes de su enfermo padre de 81 años, que usó para reordenar los altos cargos en los sectores político, petrolero, de seguridad y de inteligencia, a menudo sin el conocimiento de MbN, según diplomáticos y fuentes políticas y de seguridad saudíes.

Desde que Salman tomó el timón hace poco más de dos años, MbS ha colocado a sus hombres en puestos clave. MbS ha estado interfiriendo en el Ministerio del Interior de MbN, nombrando, promocionando y despidiendo a funcionarios sin informarle.

Según las fuentes, la disputa sucesoria comenzó en 2105, cuando la corte personal de MbN fue disuelta y se fusionó con la corte del rey, impidiendo que MbN otorgara patrocinios independientes y cultivara sus apoyos. A esto siguió el despido de Saad al-Jabri, asesor de seguridad de MbN.

    Cuando Donald Trump entró en la Casa Blanca, MbS cultivó sus contactos en Washington para compensar el fuerte apoyo que MbN tenía en el entramado de seguridad e inteligencia estadounidense debido a sus éxitos contra Al Qaeda.

La fuente cercana a MbN dijo a Reuters que el golpe siguió adelante después de que MbS inició una fuerte relación con el yerno y asesor de Trump, Jared Kushner. Un portavoz de Kushner no respondió a una solicitud de comentario.

    Con el súbito ascenso de MbS, ahora hay especulaciones entre diplomáticos y funcionarios saudíes y árabes de que el rey Salman está dispuesto a abdicar en favor de su hijo.

    Citando a un testigo en palacio, una fuente saudí dijo que el rey Salman pregrabó este mes una declaración en la que anuncia la transferencia del trono a su hijo. El anuncio podría hacerse público en cualquier momento y tal vez en septiembre.

Reporte de Reuters; editado en español por Carlos Serrano

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