26 de septiembre de 2013 / 2:30 / en 4 años

RESUMEN-Pedidos de bienes duraderos suben en EEUU, pero pesa la incertidumbre fiscal

Por Jason Lange

Imagen de archivo de una mujer cotizando un refrigerador en una tienda en Nueva York, jul 28 2010. Los pedidos de bienes duraderos fabricados en Estados Unidos apenas crecieron en agosto, en una posible señal de que las empresas están evitando invertir en estos momentos debido a la incertidumbre sobre el gasto del Gobierno. REUTERS/Shannon Stapleton

WASHINGTON (Reuters) - Los pedidos de bienes duraderos fabricados en Estados Unidos apenas crecieron en agosto, en una posible señal de que las empresas están evitando invertir en estos momentos debido a la incertidumbre sobre el gasto del Gobierno.

Otros datos publicados el miércoles mostraron que las ventas de casas nuevas en Estados Unidos el mes pasado estuvieron cerca de sus mínimos anuales, lo que muestra que un alza de las tasas de interés está pesando sobre la economía.

Los pedidos de bienes duraderos subieron un 0,1 por ciento durante el mes, impulsados por la mayor alza en las órdenes de vehículos desde febrero, mostraron datos del Departamento de Comercio.

El informe mostró también que los envíos de bienes de capital no militares y excluyendo aeronaves crecieron un 1,3 por ciento en agosto, lo que puso fin a dos meses consecutivos de bajas.

La lectura para estos llamados envíos “subyacentes” alimentan directamente las estimaciones del Gobierno para el crecimiento económico total y el aumento apoya la visión de que la austeridad del Gobierno está mermando sólo levemente a la producción nacional. Sin embargo, crecen las preocupaciones.

“Las compañías aún están cautelosas en su capex (gasto de capital) debido al escenario económico incierto”, comentó Annalisa Piazza, analista de Newedge Strategy.

El dato, que cubre de todo, desde tostadores de pan hasta tanques para el Ejército, no tuvo mayor impacto en Wall Street, donde la atención se centra en los debates en el Congreso estadounidense sobre el gasto del Gobierno y la deuda nacional.

La economía de Estados Unidos creció un respetable 2,5 por ciento en tasa anual en el segundo trimestre, pero muchos economistas prevén que el ritmo de expansión se desacelerará en el tercer trimestre.

Han aumentado las preocupaciones sobre el camino de la política fiscal y los nuevos pedidos de bienes duraderos subyacentes, que son considerados un indicador de los planes de gastos de las empresas, subieron sólo un 1,5 por ciento en agosto.

Eso fue menor a lo esperado por los economistas y no lo suficiente para compensar la baja del 3,3 por ciento de julio.

“El crecimiento de inversiones en equipamiento será bastante débil en el tercer trimestre, pero el cuarto trimestre debería ser notablemente mejor”, dijo Paul Ashworth, economista de Capital Economics en Toronto.

Economistas consultados por Reuters esperaban que los nuevos pedidos de bienes duraderos se mantuvieran sin cambios el mes pasado. Excluyendo transportes, los nuevos pedidos bajaron un 0,1 por ciento.

VIVIENDA PIERDE IMPULSO

El Congreso actualmente se esfuerza en conseguir pronto un acuerdo que evite una paralización de la mayoría de las oficinas del Gobierno después de este mes, cuando expirarán los presupuestos.

Los legisladores también deben elevar en las próximas semanas el límite legal del Gobierno para endeudarse y evitar así una cesación de pagos de las obligaciones, que sería un gran golpe para la economía.

Las preocupaciones sobre esos debates contribuyeron a que la Reserva Federal mantuviera sin cambios su enorme programa de compras de bonos este mes.

La Fed ha estado señalando que reducirá sus estímulos monetarios este año, lo que ha llevado a un fuerte incremento de las tasa de interés desde mayo.

Eso ha estado restando impulso a la recuperación del sector inmobiliario en Estados Unidos.

Las ventas de casas unifamiliares nuevas aumentaron un 7,9 por ciento en agosto a una tasa anual de 421.000 unidades, dijo el miércoles el Departamento de Comercio. El ritmo de ventas se mantuvo cercano al mínimo de este año y el avance no compensó la fuerte caída de julio.

El mercado inmobiliario, que ha sido un lastre importante para la economía estadounidense desde la recesión del 2007-2009, pareció dar un giro a comienzos del año pasado cuando los precios comenzaron a subir.

El precio medio de venta de una casa nueva bajó a 254.600 dólares el mes pasado. El valor, que no está ajustado por oscilaciones estacionales, ha retrocedido todos los meses desde mayo, pero aún es levemente mayor que en agosto del 2012.

La decisión de la Fed de mantener su programa de estímulo podría haber contribuido a una leve baja de las tasas hipotecarias la semana pasada, que llevó a un aumento de las solicitudes de crédito hipotecario en Estados Unidos, mostraron datos divulgados por la Asociación de Banqueros Inmobiliarios (MBA, por su sigla en inglés).

Traducido por Patricio Abusleme

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