27 de septiembre de 2013 / 1:21 / en 4 años

Solicitudes de subsidio por desempleo EEUU caen; podrían aliviar preocupación de Fed

Unos representantes de la firma Providian Staffing ofrecen empleos a postulantes en la feria laboral Skid Row en Los Angeles, EEUU, mayo 31 2012. El número de estadounidenses que presentaron nuevas solicitudes de subsidios por desempleo cayó la semana pasada a casi un mínimo nivel en seis años y apuntaló el argumento para que la Reserva Federal reduzca su programa de estímulos.David McNew

Por Jason Lange

WASHINGTON (Reuters) - El número de estadounidenses que presentaron nuevas solicitudes de subsidios por desempleo cayó la semana pasada a casi un mínimo nivel en seis años y apuntaló el argumento para que la Reserva Federal reduzca su programa de estímulos.

Otro informe económico divulgado el jueves confirmó un sólido ritmo de crecimiento económico en el segundo trimestre, aunque también mostró un preocupante declive en los precios al consumidor.

Los pedidos iniciales de beneficios estatales por desempleo bajaron en 5.000 la semana pasada, a una cifra desestacionalizada de 305.000, dijo el Departamento del Trabajo.

Eso apunta a un mercado laboral que sigue recuperándose de la recesión del 2007-2009, pese a la dura austeridad gubernamental de este año y crecientes preocupaciones de que una disfunción política pueda provocar una crisis de deuda soberana.

La caída en las solicitudes de subsidios por desempleo es un buen augurio para la creación de empleo y alivia preocupaciones en la Reserva Federal, que la semana pasada dijo que pospondría su plan para reducir sus compras mensuales de bonos para respaldar al mercado laboral.

"Las solicitudes están señalando una mayor aceleración en el incremento de las nóminas", comentó Jim O'Sullivan, economista de High Frequency Economics en Valhalla, Nueva York.

La Fed dijo que se abstuvo de iniciar una reducción de su estímulo económico por preocupaciones ante un mercado laboral aún débil, aunque el presidente del banco central, Ben Bernanke, señaló que los funcionarios de la entidad también están preocupados por un debate en el Congreso sobre política fiscal.

El Congreso debe elevar el límite del techo de endeudamiento del Gobierno a mediados de octubre o de otro modo el país podría comenzar a dejar de pagar sus obligaciones poco después de eso.

Los legisladores también intentan llegar a un acuerdo para impedir una paralización de la mayoría de las oficinas gubernamentales después de este mes, cuando expiren los presupuestos.

Economistas consultados por Reuters pronosticaban que el número de nuevas solicitudes de beneficios por desempleo aumentarían la semana pasada, y el declive alimentó alzas en los precios de las acciones y en los rendimientos de la deuda del Gobierno estadounidense.

La lectura da una visión más clara sobre la salud del mercado laboral después de que una actualización de los sistemas informáticos en los estados de California y Nevada creó una distorsión en el dato de solicitudes previamente este mes.

Las actualizaciones generaron un retraso en solicitudes no procesadas que habían estado distorsionando al dato, pero un analista del Departamento del Trabajo dijo que ambos estados habían informado que ya están al día en su contabilidad de nuevos pedidos.

El promedio de cuatro semanas para nuevas solicitudes, que elimina la volatilidad semanal, cayó en 7.000, a 308.000, el menor nivel desde junio del 2007.

CRECIMIENTO

En otro informe, el Gobierno de Estados Unidos informó que aún estima que el producto interno bruto (PIB), una medición de todos los bienes y servicios producidos en la economía, creció a un ritmo anual de un 2,5 por ciento entre abril y junio.

Ese es un ritmo respetable de crecimiento, especialmente considerando que Washington elevó los impuestos en enero y recortó el presupuesto federal en marzo.

La austeridad del Gobierno pesó sobre el crecimiento en el segundo trimestre un poco menos a lo estimado inicialmente y restó alrededor de una décima de punto a la tasa de expansión.

Pero en una señal preocupante, el Departamento de Comercio dijo que los precios de bienes y servicios comprados en hogares estadounidenses cayeron por primera vez en cuatro años.

El índice de precios para compras de los consumidores del Departamento de Comercio, que es la medición de inflación preferida de la Fed, bajó a una tasa anual de un 0,1 por ciento.

Fue el primer declive desde el primer trimestre del 2009, durante los días más oscuros de la recesión.

Aún descontando los volátiles costos de los alimentos y la energía, los precios subieron a una tasa de sólo un 0,6 por ciento, también la lectura más floja para esta categoría "subyacente" desde inicios del 2009.

En otro reporte, la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios (NAR, por su sigla en inglés) dijo que su Indice de Ventas Pendientes de Casas, basado en contratos firmados el mes previo, bajó un 1,6 por ciento en agosto, a 107,7, más que el retroceso del 1,0 por ciento pronosticado por economistas consultados en un sondeo de Reuters.

Reporte adicional de Margaret Chadbourn. Traducido por Patricio Abusleme

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