26 de febrero de 2014 / 18:05 / hace 3 años

ANALISIS-Argentina empieza a allanar camino para desarrollar Vaca Muerta con acuerdo Repsol

Vista aérea de un proyecto petrolero en la provincia patagónica de Neuquén, Argentina, jul 11 2013. Argentina removió un gran obstáculo para atraer inversiones extranjeras a sus vastos recursos de hidrocarburos no convencionales, al abandonar su retórica nacionalista y llegar a un acuerdo de compensación con el grupo español Repsol por la expropiación de la petrolera local YPF.Prensa YPF/Handout via Reuters Imagen para uso no comercial, ni ventas, ni archivos. Solo para uso editorial. No para su venta en marketing o campañas publicitarias. Esta fotografía fue entregada por un tercero y es distribuida, exactamente como fue recibida por Reuters, como un servicio para clientes.

Por Alejandro Lifschitz

BUENOS AIRES (Reuters) - Argentina removió un gran obstáculo para atraer inversiones extranjeras a sus vastos recursos de hidrocarburos no convencionales, al abandonar su retórica nacionalista y llegar a un acuerdo de compensación con el grupo español Repsol por la expropiación de la petrolera local YPF.

Pero al país aún le queda trabajo por hacer si quiere crear las condiciones necesarias para captar los miles de millones de dólares que demandará el desarrollo de su megayacimiento patagónico Vaca Muerta, que podría alojar una de las mayores reservas de crudo y gas natural del planeta.

Argentina anunció el martes que acordó pagar 5.000 millones de dólares en títulos públicos para que Repsol abandone el aluvión de demandas que inició por la nacionalización de su 51 por ciento en YPF en mayo del 2012.

"Era la primera condición (para atraer grandes inversiones a Vaca Muerta) porque convierte la recuperación de YPF de lo que podía llamarse una confiscación en una expropiación", dijo a Reuters el analista energético Víctor Bronstein, director del Centro de Estudios de Energía, Política y Sociedad.

"El mundo acepta que se recupere una empresa petrolera, pero hay que pagarla", agregó.

El malhumor en los mercados por la negativa inicial a compensar a Repsol era una de las razones que mantenía alejada a los grandes inversores extranjeros de Vaca Muerta. Además, la amenaza de Repsol de demandar a quienes se asociaran con YPF en la formación había puesto un freno a potenciales emprendimientos conjuntos.

Pero aún atentan contra el desarrollo del área los altos costos en un país con una de las mayores tasas de inflación del mundo, un control de cambios que impide a las corporaciones girar dividendos al extranjero, restricciones a importaciones, problemas de logística e infraestructura, y la falta de una economía de escala para los servicios petroleros.

Solucionar estos problemas puede llevar mucho tiempo.

El Gobierno, que entregará el poder en diciembre del 2015, está luchando por contener la inflación -que este año amenaza con rondar el 30 por ciento- y conseguir que la debilitada economía genere los dólares necesarios para distender las restricciones cambiarias que aplicó con la intención de frenar una fuga de divisas.

La distorsión de costos provoca que desarrollar un pozo en Vaca Muerta cueste entre 8 y 10 millones de dólares, mientras que en Estados Unidos una perforación similar demanda entre 2 y 3 millones de dólares, según datos de analistas.

El desarrollo de reservorios no convencionales, donde los hidrocarburos están atrapados en rocas a gran profundidad, es más costoso que explotar los yacimientos convencionales.

"A mi criterio era una condición necesaria (el acuerdo con Repsol), pero no suficiente, para provocar un 'boom' de inversiones", afirmó Jorge Lapeña, ex secretario de Energía y actual presidente del Instituto de Energía General Mosconi.

"Para esto es necesario que el país tenga una política energética de largo plazo que no tiene", agregó.

CONTEXTO ADVERSO

La presidenta peronista Cristina Fernández, cuyas políticas económicas intervencionistas han generado desconfianza entre los inversores, ordenó tomar el control de YPF en busca de frenar el declive en la producción y las reservas de hidrocarburos del país.

Pero, dos años después, la producción total de gas y crudo sigue en caída por la madurez de los campos convencionales del país y la limitada inversión extranjera, a pesar de que YPF logró revertir la baja de su bombeo de petróleo y multiplicó los fondos que destina a "upstream".

La producción de gas natural ha venido cayendo desde el 2004, mientras que la de petróleo ha retrocedido desde 1998.

La situación obligó a Argentina a realizar millonarias importaciones energéticas, mayormente de gas natural, que erosionan su crucial superávit comercial y consumen las limitadas divisas que entran a su economía.

A fines del 2012, Argentina aumentó el precio en boca de pozo del gas natural adicional que genere la industria, en un intento por aumentar la producción del fluido.

Hasta ahora, YPF consiguió firmar un acuerdo de inversión conjunta con la estadounidense Chevron para desarrollar un área en Vaca Muerta con una inversión de 1.240 millones de dólares, y otro con Dow Chemical para que el grupo estadounidense invierta 120 millones de dólares en la producción de gas no convencional.

El Gobierno debió darle condiciones excepcionales a Chevron para que firmara el acuerdo con YPF, incluyendo suavizar el férreo control de cambios, reducir a cero los aranceles para importación de maquinaria de perforación y hasta extender el plazo de la concesión.

"No podemos tener una política caso por caso, si no una política general con contratos tipo y cláusulas que se conozcan de antemano. No creo en los acuerdos cerrados y secretos para el desarrollo de un importante yacimiento como es Vaca Muerta", dijo Lapeña.

Analistas privados estiman que costará 250.000 millones de dólares desarrollar los 30.000 kilómetros cuadrados de Vaca Muerta, que se extiende mayormente en la provincia de Neuquén.

Con derechos sobre el 40 por ciento de los 30.000 kilómetros cuadrados por los que se extiende Vaca Muerta, YPF ha sido la petrolera más activa en el área. Grandes grupos petroleros también tienen participaciones en la zona, incluyendo a ExxonMobil, Total y Royal Dutch Shell.

Según la Administración de Información de Energía de Estados Unidos, Argentina tiene recursos recuperables de hidrocarburos no convencionales por 802 billones de pies cúbicos (TCF) de gas y 27.000 millones de barriles de petróleo, alojados mayormente en Vaca Muerta. Esto ubica al país con los segundos mayores recursos mundiales de gas y los cuartos de petróleo.

YPF, que también cerró un memorando de entendimiento con la malaya Petronas para el desarrollo de un área en la formación, ya perforó alrededor de 150 pozos de crudo y gas natural en el área.

Reporte adicional de Guido Nejamkis

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