September 22, 2015 / 12:00 AM / 3 years ago

Gobierno cubano y disidentes repiten la misma batalla en tercera visita de un Papa

LA HABANA (Reuters) - El Papa cambia, pero las imágenes son parecidas: agentes de seguridad del Estado cubano vestidos de civil forcejeando con disidentes que buscan entregarle un mensaje al sumo pontífice.

Un pequeño grupo de disidentes cubano atrajo esta semana la atención durante la visita del Papa Francisco a Cuba porque las fuerzas de seguridad detuvieron a decenas de ellos para evitar que acudan a misas y otros eventos, dijeron los opositores.

Los críticos del Gobierno comunista de la isla dicen que la Iglesia Católica está volviendo a perder una oportunidad de defender la democracia y los derechos humanos en Cuba. Como Juan Pablo II en 1998 y Benedicto en 2012, Francisco ha evitado regañar a sus anfitriones por acosar a sus rivales políticos.

Para el Gobierno cubano y sus defensores, los disidentes otra vez están exagerando, aprovechando las cámaras de televisión y que la prensa internacional podría inflar la importancia de una minoría que suele ser financiada indirectamente por Estados Unidos.

“Hablan de la gloria de Dios en el cielo, pero no de los que hacen un infierno en la Tierra para los hombres”, dijo José Ferrer, secretario general de la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu) que aglutina a varios grupos disidentes en el país, sobre los discursos del Papa.

Dos conocidas opositoras, Miriam Leiva y Martha Beatriz Roque, dijeron el domingo que fueron detenidas dos veces el fin de semana, pese a que habían sido invitadas por la Nunciatura.

En otro incidente, un hombre eludió el domingo la seguridad y llegó junto al papamóvil y pudo cruzar unas palabras con el Papa Francisco, antes de que celebrara misa en la Plaza de la Revolución. El hombre poco después lanzó unos panfletos al aire.

Mientras tanto, el Vaticano hace lo posible por no verse involucrado.

La Iglesia cubana, que ha luchado duro por recuperar el poder que perdió tras el triunfo de la revolución en 1959, se mantiene apartada de las pugnas políticas y ha elegido ejercer influencia frente al Gobierno de forma privada.

Los críticos dicen que debería hacer más.

“Todos sabemos que la Iglesia está jugando a largo plazo pero esta vez, en la tercera visita papal, tiene que usar su autoridad moral para hacer frente a una situación que es incompatible con los valores que la Iglesia promueve”, dijo José Cárdenas, quien fue asesor del Departamento de Estado y del Consejo de Seguridad bajo el gobierno de George W. Bush.

La Constitución de Cuba permite la libertad de expresión, pero sólo “conforme a los fines de la sociedad socialista”, validando la represión a los disidentes, quienes con frecuencia son detenidos simplemente por asistir a una manifestación.

DETENCIONES DE CORTO PLAZO

Los métodos de represión han cambiado. Antes los disidentes eran condenados a penas de prisión, ahora son detenidos por unas pocas horas o días cada vez.

Algunas veces la policía los mantiene detenidos para ser interrogados en la comisaría. Otras veces, los opositores dicen que los detienen y los trasladan fuera de la ciudad bajo el fuerte sol o los mantienen en el interior de un autobús con un sofocante calor.

Durante la visita de Francisco, activistas dijeron que varias decenas han sido encerrados en sus casas, vigilados por agentes de seguridad.

La Comisión de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, un organismo ilegal pero tolerado, reportó 768 detenciones temporales en agosto, la cifra mensual más elevada este año.

La mayoría de los cubanos son escépticos de los disidentes, que se cree están motivados por una tajada de los 20 a 30 millones de dólares en fondos anuales que el Gobierno de Estados Unidos destina para los programas de democracia en Cuba. Parte del dinero es canalizado a través de grupos no gubernamentales que financian a los disidentes.

“Los disidentes en Cuba pueden ser vistos por algunos en el extranjero como valientes defensores de la libertad, porque gran parte de los medios de comunicación masivos los describen así. Es parte de lo que llamo una continua desinformación sobre Cuba”, dijo Arnold August, un autor radicado en Montreal que cree que Cuba es más democrática de lo que piensan la mayoría de los analistas.

Las Damas de Blanco, que marchan por una céntrica avenida los domingos después de misa, han reconocido que cada una de sus activistas reciben unos 30 dólares por participar en cada marcha, más que el salario mensual promedio de Cuba.

Con todo, algunos disidentes esperaban una condena fuerte del argentino Francisco, el primer Papa latinoamericano. Aún esa declaración no ha llegado y el líder de la Iglesia Católica viaja el martes a Estados Unidos.

Editado en español por Anahí Rama, Nelson Acosta y Pablo Garibian

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