April 6, 2016 / 4:51 PM / 3 years ago

Amenaza paramilitar es nuevo obstáculo en diálogo de paz con Gobierno colombiano: FARC

LA HABANA (Reuters) - Un incremento de la violencia paramilitar en Colombia ha generado un nuevo obstáculo en la recta final de las negociaciones de paz entre el Gobierno colombiano y las FARC, dijo el miércoles el grupo rebelde al iniciar un nuevo ciclo de conversaciones en La Habana.

Pablo Catatumbo, miembro del equipo negociador de las FARC, lee un documento durante las negociaciones de paz con el gobierno colombiano, en La Habana. 15 de enero de 2014. Un incremento de la violencia paramilitar en Colombia ha generado un nuevo obstáculo en la recta final de las negociaciones de paz entre el Gobierno colombiano y las FARC, dijo el miércoles el grupo rebelde al iniciar un nuevo ciclo de conversaciones en La Habana. REUTERS/Enrique de la Osa

Después de más de tres años de discusiones, el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las FARC han logrado acuerdos parciales en varias áreas, aunque fracasaron en alcanzar un pacto definitivo previsto para el 23 de marzo por “diferencias importantes” sobre el desarme de los rebeldes, que no están convencidos de las garantías para su seguridad.

“Con grupos paramilitares, con crímenes y atentados, con amenazas y terror no puede materializarse la paz”, dijo el comandante Pablo Catatumbo, miembro del equipo negociador de las FARC al leer un comunicado.

“Con paramilitarismo no habrá paz”, aseguró poco antes de volver a la mesa de diálogo en Cuba.

Una banda criminal armada dirigida por ex combatientes paramilitares de derecha obligó a escuelas y empresas a cerrar sus actividades en una amplia región de Colombia durante dos días la semana pasada, tras causar la muerte de cinco personas, según el Centro de Estudios para el Análisis de Conflictos de Bogotá.

Las acciones de la banda, que disputa el territorio con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), se han sumado a los temores de los rebeldes por un reciente auge de homicidios políticos que recuerda los asesinatos precedentes de las guerrillas desmovilizadas en las décadas de 1980 y 1990.

La inseguridad de los rebeldes izquierdistas ha llevado a la determinación de la guerrilla a no dejar las armas por el momento, un tema clave en las negociaciones que complica las conversaciones que se sostienen en La Habana.

El Gobierno colombiano niega que existan escuadrones paramilitares de ultraderecha, aunque admite que se trata de bandas criminales dedicadas al narcotráfico sin ideología política.

“El paramilitarismo no es ningún fantasma invocado por la insurgencia”, sostuvo Catatumbo en alusión a declaraciones la semana pasada del ministro colombiano de Defensa, Luis Carlos Villegas, quien aseguró que las FARC están usando “el fantasma del paramilitarismo” como una táctica dilatoria para la firma de la paz.

Después de más de 50 años de confrontación armada, el fracaso de tres procesos anteriores y a pesar de contradicciones, las FARC y el Gobierno parecen encaminados a cerrar un conflicto que ha dejado más de 220.000 muertos y millones de desplazados.

Reporte de Nelson Acosta. Editado por Luis Azuaje; REUTERS NAB/

0 : 0
  • narrow-browser-and-phone
  • medium-browser-and-portrait-tablet
  • landscape-tablet
  • medium-wide-browser
  • wide-browser-and-larger
  • medium-browser-and-landscape-tablet
  • medium-wide-browser-and-larger
  • above-phone
  • portrait-tablet-and-above
  • above-portrait-tablet
  • landscape-tablet-and-above
  • landscape-tablet-and-medium-wide-browser
  • portrait-tablet-and-below
  • landscape-tablet-and-below