July 7, 2016 / 4:16 PM / 2 years ago

ENTREVISTA-Ejército de Colombia no se replegará tras firma de paz con guerrilla de las FARC

BOGOTÁ (Reuters) - El Ejército de Colombia mantendrá su presencia en las selvas y montañas después de que se firme el acuerdo final de paz con la guerrilla de las FARC, para impedir que disidencias u otros grupos armados se apoderen de esos territorios y establezcan nuevos imperios criminales, anunció el comandante de la fuerza.

Imagen de archivo del comandante del Ejército colombiano, general Alberto José Mejía, durante un acto en la escuela militar José María Córdova en Bogotá. 9 julio 2015. El Ejército de Colombia mantendrá su presencia en las selvas y montañas después de que se firme el acuerdo final de paz con la guerrilla de las FARC, para impedir que disidencias u otros grupos armados se apoderen de esos territorios y establezcan nuevos imperios criminales, anunció el comandante de la fuerza. REUTERS/John Vizcaíno

El Gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) firmaron hace dos semanas en Cuba un cese del fuego bilateral y definitivo, un histórico pacto que marca el fin de la confrontación armada y los deja a un paso de un acuerdo final.

Esa situación despertó temores de que las tropas empiecen un repliegue gradual que deje a extensas zonas del país sin protección y a merced de otros grupos armados ilegales como el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la segunda guerrilla del país, o de las bandas criminales.

“Nosotros no vamos a abandonar las regiones, no vamos a permitir los denominados espacios no gobernados, no vamos a permitir que en zonas de las que salen FARC llegue otro actor violento”, dijo en una entrevista con Reuters el miércoles en la tarde el comandante del Ejército, general Alberto José Mejía.

El oficial, que dirige una fuerza de unos 240.000 efectivos que ha liderado la lucha contra las FARC, en un conflicto armado de más de medio siglo que se ha cobrado 220.000 vidas, advirtió que la firma de la paz no significará el silencio de los fusiles y que los combates con otros grupos armados continuarán.

“Una vez se firme el acuerdo final con las FARC iniciamos una etapa que los expertos dicen puede ser entre una década o más, para la conquista de la paz”, aseguró Mejía, un experimentado oficial con más de 30 años de carrera.

“En esa etapa van a continuar los combates contra aquellos grupos que no se han acogido al proceso como el ELN, contra alguna disidencia de FARC si llegase a surgir, contra los grupos armados organizados e, infortunadamente, con el narcotráfico que en este momento no tiende a reducirse”, precisó, advirtiendo que los soldados mantendrán sus trincheras en sitios estratégicos.

DESMINADO, UN NUEVO DESAFÍO

Mejía insistió en que aunque se firme el acuerdo final de paz con las FARC, que implica la salida de unos 7.000 combatientes del conflicto, los retos siguen porque las amenazas como el narcotráfico, la minería ilegal y el contrabando no desaparecerán.

El comandante reconoció que la desaparición de las FARC del conflicto permitirá redireccionar esfuerzos para combatir a las bandas criminales y otras guerrillas implicadas en actividades como la producción y el tráfico de drogas ilícitas.

El oficial dijo que la población civil también se beneficiará del cese al fuego bilateral porque se reducirán las extorsiones, los secuestros y el reclutamiento de menores.

“La población, especialmente en las regiones apartadas y de frontera, se va a sentir liberada de este yugo que hasta el momento han presentado las FARC sobre el pueblo colombiano”, comentó en su oficina, decorada con medallas militares.

Mejía dijo que con la reducción del conflicto con las FARC, el Ejército concentrará parte de sus esfuerzos en el desminado de extensas zonas con la creación de dos brigadas especiales con 10.000 efectivos con la intención de limpiar selvas y montañas a más tardar en el 2021.

Colombia es considerada como una de las naciones con más víctimas por explosiones de minas después de Afganistán y Camboya, de acuerdo con Naciones Unidas. Desde 1990 se han registrado 33.894 accidentes con minas, con un saldo trágico de 2.257 muertos y 9.169 heridos, la mayoría mutilados.

“El desminado humanitario se convierte en uno los esfuerzos principales del Ejército Nacional. Colombia tiene que conquistar la paz y esa conquista de la paz se hace por su puesto de la mano de su Ejército”, concluyó.

Reporte de Luis Jaime Acosta; editado por Carlos Serrano

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