for-phone-onlyfor-tablet-portrait-upfor-tablet-landscape-upfor-desktop-upfor-wide-desktop-up
Latinoamérica

Zelaya contacta con Gobierno facto, denuncia acoso

TEGUCIGALPA (Reuters) - El depuesto presidente hondureño Manuel Zelaya inició contactos informales con el Gobierno de facto en un nuevo intento de recuperar el poder, pero al mismo tiempo denunció un asedio a la embajada de Brasil, donde está refugiado desde el lunes.

El derrocado presidente de Honduras, Manuel Zelaya (derecha en la imagen), saluda a sus partidarios desde la embajada de Brasil en Tegucigalpa, 21 sep 2009. Zelaya, regresó a la capital hondureña después de tres meses en el exilio para buscar su restitución y se refugió en la embajada de Brasil, en un desafío al Gobierno de facto que prometió arrestarlo. REUTERS/Edgard Garrido

En las calles de Tegucigalpa, unos 3.000 partidarios suyos marcharon una vez más exigiendo su restitución, mientras el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas condenaba los “actos de intimidación” que ha sufrido la embajada.

Zelaya denunció el viernes acoso por parte de militares que están apostados desde hace días afuera de la embajada y dijo que fueron echados gases tóxicos dentro de la casa de dos plantas donde permanece con unas 62 personas, entre partidarios, periodistas y diplomáticos de Brasil.

“Tenemos un ataque de gas tóxico”, dijo Zelaya en rueda de prensa, mostrando fotos de militares instalando aparentes tubos en las cercanías de la embajada que supuestamente estaban utilizando para enviar el gas.

“Interpretamos claramente que no les interesa el diálogo, quieren seguir usando la fuerza, quieren amedrentarnos, aterrorizarnos con el fin de consumar su crimen en contra del pueblo hondureño”, añadió.

El depuesto presidente dijo que sentía malestar estomacal a raíz de los gases tóxicos.

Mientras, desde Estados Unidos, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, dijo que Zelaya podía quedarse en su embajada el tiempo que haga falta.

“El permanecerá allí el tiempo que sea necesario para (garantizar) su seguridad”, dijo Lula a periodistas al cierre de una cumbre en Pittsburgh del G-20.

Zelaya dijo el viernes que un diálogo tentativo para poner fin a tres meses de crisis política no llegará a ningún lado a menos que quienes lideraron su derrocamiento le devuelvan la presidencia.

El presidente de facto, Roberto Micheletti, que ha rechazado todas las demandas internacionales para permitir la restauración de Zelaya, espera permanecer en el poder hasta la elección de un nuevo mandatario en votaciones en noviembre y su asunción en enero.

Pero Estados Unidos aclaró que no aceptará el resultado de unas elecciones auspiciadas por el Gobierno de facto.

“Creo que deberían tomar esa declaración muy en serio”, dijo a periodistas el embajador estadounidense en Honduras, Hugo Llorens. Washington ha cancelado visas para funcionarios del Gobierno interino y empresarios aliados, recordó.

“OPERATIVO DE LIMPIEZA”

Un fotógrafo de Reuters que está dentro de la embajada afirmó que a media mañana un olor similar al de insecticida invadió la sede y que algunas personas escupieron sangre.

El Gobierno de facto dijo en un comunicado que es “totalmente falso” que fuerzas de seguridad hayan echado gases tóxicos a la embajada y que en la zona sólo hay un operativo de limpieza.

Zelaya pidió a sus partidarios en toda Honduras que viajen a la capital para presionar al Gobierno interino instalado tras el golpe militar que lo derrocó hace tres meses.

“La resistencia no debe disminuir la presión sobre el régimen golpista si nosotros realmente queremos revertir este proceso”, dijo en una entrevista con el canal de televisión Cholusat Sur.

Zelaya fue sacado del país a punta de rifle por militares el 28 de junio, el mismo día en que planeaba hacer una consulta popular que abriera paso a la reelección presidencial, algo que fue visto por sus detractores como un intento de perpetuarse en el poder influenciado por su aliado el venezolano Hugo Chávez.

En la embajada, bajo un sitio de policías y militares armados que mantienen acordonada la zona, Zelaya recibió entre el miércoles y el jueves a un emisario del Gobierno de facto y a candidatos presidenciales, pero dijo que no ve una real voluntad de diálogo.

“Se han establecido enlaces informales para que inicien las pláticas que conlleven al diálogo, pero eso no podrá avanzar hasta que se vea un cambio de actitud en el actual régimen de facto”, dijo en un comunicado.

Candidatos a las elecciones presidenciales de fines de noviembre conversaron el jueves con Micheletti y más tarde con Zelaya.

Elvin Santos, candidato del Partido Liberal de Zelaya, fue más optimista, pero no se jugó por apoyar su restitución. “Las partes mostraron enorme apertura. Siento que el diálogo se puede perfectamente implementar”, dijo a periodistas.

El Gobierno de facto y los candidatos presidenciales apuestan a que las elecciones de noviembre pasen la página de la crisis. Pero la comunidad internacional ha dejado claro que no reconocerá a un Gobierno elegido bajo estas condiciones.

BRASIL INDIGNADO

El canciller brasileño, Celso Amorim, rechazó ante el Consejo de Seguridad de la ONU lo que describió como “amenazas” contra la integridad de Zelaya, que ha denunciado planes para asesinarlo dentro de la embajada.

“Es imperativo asegurar que el régimen de Honduras respete plenamente y cumpla con la Convención de Viena en relación con la embajada de Brasil, en particular su inviolabilidad y la seguridad de su personal y la gente al interior”, dijo.

Más tarde, el Consejo respaldó a Zelaya y al Gobierno de Lula, pero no ahondó en el tema de fondo de la crisis.

“Condenamos actos de intimidación contra la embajada brasileña y apelamos al Gobierno de facto de Honduras a cesar el hostigamiento a la embajada brasileña”, dijo la embajadora estadounidense y actual presidenta del Consejo de Seguridad, Susan Rice, a periodistas luego de la reunión sobre Honduras.

El Gobierno de facto insiste en que la restitución de Zelaya depende de la Corte Suprema de Justicia, que lo destituyó por una supuesta violación constitucional, y del Congreso, que designó al presidente de facto.

Reporte adicional de Gustavo Palencia, Sean Mattson, Edgard Garrido y Pat Markey en Tegucigalpa y Adriana Barrera en Ciudad de México. Editado por Silene Ramírez

Nuestros Estándares: Los principios Thomson Reuters.

for-phone-onlyfor-tablet-portrait-upfor-tablet-landscape-upfor-desktop-upfor-wide-desktop-up